22.8.07

Liberándonos



Una cosa te falta: ve y vende cuanto tienes y da a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo. Marcos 10:21.

Generalmente uno se siente menor cuando se muda a una casa más pequeña. Se sacrifican muebles y otras posesiones porque ya no hay espacio para ellos. Pero cuando la psicóloga Jane Adams se mudó a una casa más grande, aún así pasó por el difícil proceso de separarse de muchos artículos que ella atesoraba de sus viajes por todo el mundo. En vez de sentirse menor, ella se estaba deshaciendo de cosas innecesarias que la ataban a su pasado.

«Sentirse menor -dijo -trata acerca de privarse, restringirse y recortarse mientras se mantienen vivos los sueños de ayer; despojarse trata acerca de liberarse, expandirse, . . . y tener nuevos sueños».

En vez de buscar significado en las posesiones, se nos llama a encontrar la vida y la libertad en Jesús. A un joven religioso que vivía aferrado a sus posesiones, Cristo le dijo: «Una cosa te falta: ve y vende cuanto tienes y da a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme. Pero él afligido por estas palabras, se fue triste, porque era dueño de muchos bienes» (Marcos 10:21-22).

Es difícil imaginar a Jesús necesitando un almacén para las cosas que tuviera en exceso. Si cualquier cosa que yo posea me impide obedecerle incondicionalmente, ¿estoy listo a abrir mi mano, liberarla, y seguirlo a Él libremente? DCM.


UNA FE QUE NO CUESTA NADA NI EXIGE NADA
NO VALE NADA.

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