17.2.10

MORIRSE DE LA RISA

Una de las grandes ventajas de trabajar y rodearse de jovenes es la de estar con personas que disfrutan de las cosas simples y ridiculas de la vida y se rien a carcajadas de ellas.

Esta semana le tocó el turno a mi esposo quien fue invitado como expositor en una convención de jóvenes. Un talentoso y observador joven se encargó de hacer una parodia de su persona. No dejó escapar ningún detalle, la ropa, los lentes, las canas, bigote, nariz, y un no tan "delgado vientre" componían su "disfraz". Lo caracterizó excelentemente, repitiendo sus dichos, forma de compartir y movimientos un tanto exagerados sobre el escenario, logrando arrancar una imparable "cascada" de carcajadas, que casi "mató de la risa" a todos los que repletábamos el gimnasio donde se celebró la convención.

¡Qué bien hace reír!, qué regalo maravilloso el que Dios nos ha dado al permitirnos reír, incluso de nosotros mismos.
Proverbios 17:22 dice: "Gran remedio es el corazón alegre, pero el ánimo decaído seca los huesos"

La risa no es algo que sólo disfrutamos en el momento, está médicamente probado que "morirse de la risa" puede ser bueno para la salud, aquí tienes algunos beneficios para nuestro organismo:

- Ayuda a la relajación, ya que segregamos serotonina que tiene poderes calmantes
- Fortalece el corazón
- Desarrolla una actitud positiva ante la vida
- Facilita la digestión al hacer vibrar el hígado, evita el esteñimiento
- Mejora la eliminación de bilis, estimula el vaso
- Masajea el vientre y las vías digestivas
- Acelera el metabolismo basal y tonifica los músculos del rostro
- Las carcajadas generan una sana fatiga que elimina el insomnio
- Mejora la respiración, los pulmones muevan 12 litros de aire, en vez de los 6 habituales
- Cura problemas como la depresión, la angustia y la falta de autoestima
- Ayuda a quemar calorías
- Baja la hipertensión aumentando el riego sanguíneo, se reduce la presión arterial
- Potencia la creatividad y la imaginación, ya que se segrega más adrenalina

Dios quiere que seamos felices y estemos alegres. Una persona alegre hace tan bien como la mejor de las medicinas, no perdamos la capacidad de reírnos y ser personas alegres que iluminan la vida de aquellos que tiene a su lado. La vida tiene momentos duros y difíciles, es cierto, pero debemos hacer lo imposible por no quedar atrapados en el lado oscuro de ellos, cansados, cargados y con los huesos adoloridos.

No sé a quién se le ocurrió la loca idea de pensar que la espiritualidad pasa por andar por la vida con cara de "plátano", rostros serios. Los cristianos decimos tener motivos de sobra para ser felices, pero en ocasiones nuestra cara larga dice todo lo contrario. Busquemos motivos para reírnos, ¡nos sentiremos mejor! No hay mejor medicina que tener pensamientos alegres. Cuando se pierde el ánimo, todo el cuerpo se enferma. ¡Mátate de la risa!

"Pero que los justos se alegren y se regocijen; que estén felices y alegres delante de Dios". Salmos 68:3
Especialidades Juveniles

5.2.10

Estudio Bíblico!!

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1.2.10

DEL ESCRITORIO DE DIOS...

Con efecto inmediato:
Ten en cuenta que hay cambios que necesitas hacer en tu vida. Estos cambios deben ser realizados para que yo pueda cumplir las promesas que darán paz, alegría y felicidad en esta vida. Disculpa cualquier inconveniente, pero después de todo lo que estoy haciendo, es poco lo que te pido. Sé que ya te di los 10 Mandamientos, cúmplelos, pero sigue también estos consejos...

1. Deja de preocuparte. La vida te ha dado golpes y todo lo que haces es sentarte y preocuparte. ¿Has olvidado que estoy aquí para llevar todas tus cargas? ¿O será que disfrutas el vivir inquieto por cada cosa que se cruza en tu camino?

2. Ponlo en la lista. Hay cosas que debemos hacer y cuidar, colócalas en la lista. Pero no en TU lista, colócalas en Mi lista de cosas por hacer. Déjame ser quién se preocupe por los problemas. No puedo ayudarte hasta que pongas las cosas en mis manos. Y, aunque mi lista de cosas por hacer es larga, yo soy, después de todo, Dios. Yo puedo cuidar de todo lo que pongas en mis manos. De hecho, aunque no se sepa, me ocupo de un montón de cosas de las que nunca te has dado cuenta.

3. Confia en Mí. Una vez que me entregues tu carga, deja de tratar de llevártela de vuelta. Confía en mí. Ten fe en que me haré cargo de todas tus necesidades, problemas y aflicciones. ¿Problemas con hijos o padres? Ponlos en mi lista. ¿Problemas financieros? Ponlos en mi lista. ¿Problemas con tu montaña rusa emocional? Por favor, de corazon, ponlas en mi lista. Quiero ayudarte. Todo lo que tienes que hacer es pedir.

4. Déjalo en paz. No te despiertes en la mañana y digas: "Bueno, ahora me siento mucho más fuerte, creo que puede manejarlo desde aquí." ¿Por qué crees que te sientes más fuerte ahora? Es simple, me entregaste tu carga y yo me hice cargo de ella. También renové tus fuerzas y te cubrí con mi paz. ¿No sabes que si te devuelvo estos problemas regresarás al punto de partida? Déjalos conmigo y olvidate de ellos. Sólo déjame hacer mi trabajo.

5. Háblame. Quiero que olvides un montón de cosas. Olvida lo que te estaba volviendo loco. Olvida la preocupación y el enojado porque ya sabes que estoy en control. Pero hay una cosa que ruego nunca olvides. ¡Por favor, no olvides hablar frecuentemente conmigo! Te amo. Quiero oír tu voz. Quiero que me incluyas en las cosas que están pasando en tu vida. Quiero oírte hablar de tus amigos y familiares. La oración es simplemente tener una conversación conmigo. Quiero ser tu amigo más querido.

6. Ten Fe. Yo puedo ver muchas cosas desde aquí, que tú no ves donde te encuentras. Ten fe en que yo sé lo que estoy haciendo. Confía en mí, no te gustaría ver lo que yo veo. Seguiré cuidando de ti, velando por ti, y satisfaciendo tus necesidades. Sólo tienes que confiar en mí. Aunque tengo una tarea mucho más grande que tú, pareciera que te cuesta mucho cumplir con tu parte. ¿Qué tan difícil puede ser que confíes?

7. Comparte. Cuando tenías dos años se te enseñó a compartir. ¿En qué momento te olvidaste? Esa regla sigue vigente. Compartir con los que son menos afortunados que tú. Compartir tu alegría con los que necesitan el aliento. Compartir tu risa con los que no la han escuchado en mucho tiempo. Compartir tus lágrimas con los que han olvidado como llorar. Compartir tu fe con los que no tienen ninguna.

8. Se Paciente. Me las he arreglado para que tengas diversas experiencias en la vida. Crecer de niño a adulto, tener hijos, cambiar de trabajo, aprender muchos oficios, viajar a muchos lugares, conocer a miles de personas, y a experimentar tantas cosas. ¿Cómo puedes ser tan impaciente entonces cuando me toma un poco más de lo esperado para manejar algo de mi lista de cosas por hacer? Confía en mis tiempos, porque son perfectos. Sólo por que creé todo el universo tan sólo en seis días, ¡todos piensan que debería hacer las cosas de prisa!

9. Sé generoso. Sé generoso con los demás porque les amo tanto como a ti. Puede que no se vistan como tú, o hablen como tú, o vivan de la misma forma como tú, pero yo igual los amo a todos. Por favor traten de llevarse bien, por amor a mí. Los he creado distintos de alguna forma. Sería muy aburrido si todos fueran idénticos. Por si no sabes, me encanta cada una de sus diferencias.

10. Ámate a ti mismo. ¿Cómo puedes no amarte tanto como yo te amo? Fuiste creado por mí por una sola razón, para ser amado, y para que ames de vuelta. Yo soy un Dios de amor. Ámame. Ama a tus vecinos, pero ámate a ti mismo también. Haces que me duela el corazón cuando te veo tan enojado contigo mismo, cuando las cosas van mal. Eres muy valioso para mí. ¡Nunca lo olvides!

Te amo,
Dios