18.10.10

Loza de Colección



Por años, desde la muerte de mi madre he tenido muy bien guardada en el aparador del comedor de mi casa una hermosa loza japonesa, (una loza finísima), que rara vez ocupo ya que además de ser un recuerdo de mi mamá, la tengo reservada para las "muy grandes" ocasiones.

Pocos han conocido mi hermosa loza, a pesar de haber tenido varias ocasiones e invitados especiales como para utilizarla, pero la verdad es que está tan bien guardada que me olvido de ella, o bien temo que pueda romperse y termino utilizando mi fiel loza de lilas, que si bien es hermosa, y no tan fina como la otra, pero siempre ha estado a la mano.

"¿Has visto a alguien diligente en su trabajo? Se codeará con reyes, y nunca será un Don Nadie" Proverbios 22: 29

En ocasiones los hombres podemos ser como esos juegos de loza finos que solamente sirven para estar guardados en estantes, esperando las "grandes ocasiones" para ser lucidos, nos vemos muy lindos, pero más bien parecemos piezas de museo, estáticos. También están los que nos consideramos una loza más bien común y corriente, sin nada especial para lucir, incluso con algunos defectos y por ende, sentimos que no somos dignos de ser utilizados por Dios para las "grandes" ocasiones o para estar frente a personas "importantes".

Dios no nos elige por nuestra apariencia por lo cultos o la finesa de nuestra estirpe, Él ve la disposición que hay en nuestro corazón para amarle, obedecerle y hacer su voluntad, no confiando en nuestras capacidades, sino en el poder que Él nos da y que opera en nosotros para hacer aquello que Él nos ha enviado a hacer.

Dios no quiere tener "hijos de colección", como esas lozas finas guardadas como adornos en estanterías. Él quiere lozas del diario, (no una loza cualquiera), sino hombres diligentes, "hijos dispuestos" a ser usados por Él día a día, personas que no le sacan la vuelta al servicio, ni andan buscando pretextos para hacer lo que Él pide, aunque a veces se rompen y fallan, pero para eso está Él, dispuesto a darnos nuevamente la oportunidad de servirle una y otra vez e incluso llevarnos a lugares y frente a personas que nunca imaginamos.

¿Estás dispuestos? Prepárate entonces para ser utilizados por Dios.

Especialidades Juveniles

11.10.10

Reality Show


Lectura: Juan 17: 15

Seguramente has escuchado hablar de los famosos "Reality Shows", programas muy en boga donde los integrantes compiten para obtener el 1º lugar en alguna "habilidad"; canto, destreza física, bajar de peso, conseguir un "gran amor", ser la mejor modelo, u otras disparatadas ideas.

Allí, un grupo determinado de hombres y mujeres, muy distintos entre sí, se encuentran por meses, sin tener contacto con sus familiares, ni nada del mundo exterior.

Durante su encierro, los participantes son filmados las 24hrs. del día por innumerables cámaras instaladas estratégicamente en su refugio, captando todo lo que ellos hacen y dicen y para ser posteriormente trasmitido a sus seguidores televisivos.

Como todo en la vida, el programa tiene su final y tristemente sabemos cómo ellos al salir de su "burbuja" fracasan estrepitosamente al tener que enfrentar su vida diaria en un mundo real.

Dicho de paso, curioso es el nombre de estos programas: "Reality Shows", que traducido sería algo como: "programa de la realidad", ya que son cualquier cosa, menos la vida que tenemos en el mundo real. Más bien son como refugios blindados donde aquellos que ingresan parecieran querer huir de su realidad y pretender que ese refugio temporal si lo es.

Jesús fue enfático cuando le pidió a su Padre: "No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal" Juan 17: 15

Con todo respeto, y sin el afán de ofender a nadie, me parece que lo que puede ocurrir con algunos de nosotros en algunas iglesias, es muy parecido a un Reality.

Nos encerramos en ellas, convencidos de que lo que ocurre ahí dentro es todo lo que existe en el mundo. Asistimos a una y otra reunión y paulatinamente nos alejamos de las personas que nos rodean.

Dejamos de relacionarnos con los que necesitan desesperadamente conocer de Cristo, y nuestro círculo de influencia se achica cada vez más.

Nos sentimos tan cómodos en nuestro propio "Reality Church", (iglesia), que nos olvidamos de los de afuera, ¡no vaya a ser que nos acusen, como a Cristo, de ser amigos de los publicanos, los fariseos y las prostitutas!

Nuestro encierro se transforma en nuestro mundo y cuando llega el momento de salir al mundo real, nos sentimos atemorizados, no sabemos cómo comportarnos y lo ignoramos de alguna forma encerrándonos nuevamente y lo más Preocupante, es que dejamos de ser relevantes.

El deseo de Dios es que vayamos al mundo, no que nos quedemos encerrados. Nuestro desafío es salir revestidos de su poder y su Espíritu para estar con aquellos que no han oído de Cristo, porque "Él nos ha puesto para luz de los gentiles, a fin de que seamos para salvación hasta lo último de la tierra" Hechos 13: 47

¡Dios nos ayude a cumplir Su voluntad!

Especialidades Juveniles

10.10.10

Fuimos creados para la perfección


Lectura: Juan 16:33

"Yo les he dicho estas cosas para que en mí hallen paz. En este mundo afrontarán aflicciones, pero ¡anímense! Yo he vencido al mundo."

En realidad, originalmente se nos colocó en un mundo perfecto. En Edén... el diseño original de Dios fue que cada no viviera en un estado de perfección. Fuimos creados para esa experiencia, y fuimos creados para esa expectativa.

Entonces, ¿qué paso? Dicho de modo sencillo, Eva desobedeció a Dios y convenció a Adán de que también desobedeciera, y la consecuencia de la desobediencia de ellos fue que se los desterrara de Edén.

Eso significó que perdieran el ambiente perfecto, las experiencias perfectas y el cumplimiento de expectativas perfectas. La repercusión reverberante de su desobediencia es nuestra añoranza y nuestra búsqueda de lo que perdimos.

Es por esto que Jesús dijo: "En este mundo afrontarán aflicciones" (Juan 16:33). Todo comenzó con Adán y Eva...

No hay nada en la vida que sea perfecto porque la perfección se perdió en el Edén.

Pero la otra cara de esta cuestión negativa es comprender plenamente y aceptar que la vida nunca será perfecta, tampoco habrá experiencia ni relación alguna que sea perfecta.

Si logramos aceptar eso podremos dejar de buscar la perfección culpando a otros o a nosotros mismos por no poder encontrarla, e incluso podremos llegar a un estado de paz en lo que se refiera a esa pérdida.

Marilyn Meberg

6.10.10

Pequeñas Reflexiones

Lectura: Génesis 3:8

Cada día en el huerto del Edén es perfecto. El suelo blando acolchona los pies descalzos de Adán y Eva.

El rocío riega su entorno dándole un perfecto y exuberante color verde. Los atardeceres en el huerto son aun mejores, si es que se puede mejorar la perfección. Ese es el momento que Adán y Eva caminan con Dios. Su presencia supera el resto de su día y les trae alegría y paz.

Pero ese día es diferente. "Cuando el día comenzó a refrescar, oyeron... que Dios andaba recorriendo el jardín" (Génesis 3:8).

Esta vez no salen corriendo a recibirlo. No se sienten como se sentían antes- Se esconden porque tienen gran vergüenza; una emoción nueva para ellos.


Dios te está llamando.. ¿Estás corriendo para encontrarte con Él, o acaso te estas escondiendo?