30.11.07

Regalo caro

Lectura: Romanos 3:21-26

Porque la paga del pecado es muerte, pero la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro. -Romanos 6:23

Un reloj Rolex es una de las más excelentes piezas de relojería realizadas. Muchas personas saltarían ante la oportunidad de poseer uno. Esa es la razón por la que mis amigos que recientemente viajaron al extranjero pensaron que sería divertido comprar unos cuantos y dárselos a sus hijos como recuerdos.

¿Recuerdos? Sí. Verás, estos relojes eran falsos, imitaciones de los originales que fácilmente se venden a los turistas haciéndolos pasar como verdaderos a precios ridículamente baratos. Los que Denny y Carol eligieron para los miembros de su familia tenían una ligera diferencia de los que se comprarían en una joyería -el nombre de estos relojes se deletreaba R-O-L-E-X-X.

Muy pocas son las cosas de valor que no son caras, y menos aún gratis. Pero la salvación -el regalo más importante de todos- es gratis. A diferencia del Rolex de imitación, la salvación es de infinito valor. Y, sin embargo, es gratis porque, tal y como nos lo recuerda un himno, «Jesús lo pagó todo». Nadie puede ganar la salvación (Ef. 2:8-9). Sólo tenemos que creer y recibir el regalo de la vida eterna que Dios ofrece (Ro. 6:23).

Es una verdad paradójica que, si bien la salvación es gratis, su costo fue grande. Oswald Chambers escribió: «El perdón, que nos es tan fácil de aceptar, costó la agonía en el Calvario».

Cualquiera que enseñe otra cosa está simplemente reemplazando el original con algo falsificado.
NUESTRA SALVACION TUVO UN COSTO
INFINITAMENTE ALTO PARA DIOS
PERO ES ABSOLUTAMENTE GRATIS PARA NOSOTROS

Cara a cara

Lectura: Isaías 6:1-10

Vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime. -Isaías 6:1

Estar cara a cara con personas famosas puede quitarte el aliento. En mi calidad de periodista deportivo, he entrevistado a las estrellas del baloncesto David Robinson y Avery Johnson. Y he estado en un taller mecánico con Joe Gibbs, dueño de automóviles de carrera y entrenador de fútbol americano profesional.

Una persona puede fácilmente sentirse inepta al hablar con gente que sale de la realidad. Incluso podemos desarrollar una reverencia y respeto por los atletas y otras estrellas que nos hacen sentir insignificantes.

Pero eso no es nada comparado con lo que Isaías vio «en el año de la muerte del rey Uzías vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y sus faldas llenaban el templo» (Is. 6:1). Isaías experimentó algo tan magnífico y aterrador que nada podía compararse con ello -¡estuvo cara a cara con Dios!

En una visión, Dios le mostró a Isaías quién era Él realmente. Lo que el profeta vio le afectó grandemente. Vio la majestad de Dios. Obtuvo una nueva noción de la santidad de Dios. Vio el contraste entre su ser pecaminoso y la perfección de Dios. Escuchó el llamado de Dios para servirle, y él respondió.

Hoy, podemos ver a Dios en Su Palabra y en la obra del Espíritu en nosotros y a través de nosotros. Y podemos estar en íntima comunión con Él por medio de la oración. Pero un día en el cielo veremos a nuestro Señor cara a cara (1 Juan 3:2). Te aviso, ¡vamos a quedarnos sin aliento! -JDB
LA FORMIDABLE PRESENCIA DE DIOS NOS LLENA
TANTO DE CONVICCION DE PECADO COMO DE CONSUELO

28.11.07

El Altar de la Confesión

"Y los quiciales de las puertas se estremecieron con la voz que clamaba, y la casa se llenó de humo. Entonces dije: ¡ay de mi! que soy muerto; porque siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos".Isaías 6:1-5
Cuando nos acercamos al trono de Dios y reconocemos su presencia, el pecado nos confronta y pesa en nuestra mente. Tras una confrontación tan divina, es adecuado confesar nuestros pecados, tal como lo hizo Isaías cuando experimentó la gloria de Dios.
Antes de la muerte de Cristo se ofrecían sacrificios en un esfuerzo por expiar o reparar el pecado del pueblo. Se ofrecían ofrendas de sangre sobre un altar. Hoy día no es necesario ofrecer un animal para obtener el perdón de pecados.
Cristo se ofreció a sí mismo como sacrificio por ti para que se perdonaran tus pecados. 1ª de Juan 1:8-10, dice: "Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros. Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para personar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad. Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso, y su palabra no está en nosotros".
Al confesar, tu permites que Dios te examine el corazón, y así Él te muestra lo que te separa de Él, es decir, las barreras que te impiden una plena experiencia con Dios.
No es posible disfrutar de una comunión absoluta con el Padre si en tu vida hay pecado sin confesar. Las hermosas palabras del Salmos 139 ilustran la actitud adecuada para la confesión.

EXAMINAME, OH DIOS, Y CONOCE MI CORAZON
PRUEBAME Y CONOCE MIS PENSAMIENTOS
Y VE SI HAY EN MI CAMINO DE PERVERSIDAD,
Y GUIAME EN EL CAMINO ETERNO.
SALMOS 139:23-24

¿Por qué damos?

Lectura: Mateo 6:1-4

Pero tú, cuando des limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha. -Mateo 6:3

¿Qué ha pasado con la idea de dar tan sólo porque sí? Preguntó Tim Harford, columnista del Financial Times. «Cuanto más nos detenemos para ver las donaciones caritativas, menos caritativas parecen ser». Por ejemplo, un estudio de campañas recaudadoras de fondos de puerta en puerta, descubrió que las organizaciones ganaban muchísimo más vendiendo boletos de lotería que pidiendo donaciones.

«Esto nos aleja de la idea de un mundo poblado de altruistas que buscan hacer el máximo bien con su dinero para fines caritativos» -dice Harford. Al menos para algunas personas, hay un enfoque del tipo algo-para-mílalgo-para- ti al dar.

Jesús también lidió con el asunto de los motivos para dar. Cuando dijo que no dejáramos que nuestra mano izquierda supiera lo que hacía nuestra mano derecha, estaba enseñando que nuestros motivos para dar a Dios y a los demás deben ser puros. Debemos dar en respuesta al amor de Dios. Para apoyar ese altruismo puro, Jesús instruyó a las personas a que dieran e hicieran buenas obras en secreto, sin pensar en sí mismos. Dios, que lo ve todo, les recompensaría (Mt. 6:3-4).

Nuestra generosidad debe estar centrada en Dios -no por las apariencias, sino para agradar al Señor. Cuando hagas tu próxima buena obra, pregúntate: Si supiera que nadie jamás descubriría que yo lo hice, ¿lo haría de todos modos?

DIOS VE TANTO A LA PERSONA QUE DA
COMO A LO QUE ELLA DA;
VE TANTO AL CORAZON COMO A LA MANO

En el lado ganador


Y habiendo despojado a los poderes y autoridades, hizo de ellos un espectáculo público, triunfando sobre ellos por medio de Él. -Colosenses 2:15

Muy pocos hoy creen en la idea pagana de que el mundo está bajo el control de dioses en guerra como Artemisa, Pan y Apolo. Sin embargo, incluso los más sofisticados escépticos reconocen fácilmente la realidad de «fuerzas» sobre las que no tenemos control alguno. Por ejemplo, atribuyen nuestra incapacidad para evitar la violencia en diversos lugares alrededor del mundo a lo que vagamente llaman «fuerzas internacionales». Y hablan de «fuerzas económicas» que están más allá de nuestro control. Por ejemplo, millones de personas están muriendo de hambre a pesar del hecho de que hay comida más que suficiente en el mundo para abastecer a toda la humanidad.

La Biblia reconoce claramente la presencia de seres espirituales y poderes invisibles que son muy reales. En Efesios 6:11-12, Pablo declaró que nuestra guerra fundamental es contra un ejército de ángeles rebeldes encabezados por Satanás.
La mala noticia es que son más inteligentes y poderosos que nosotros. La buena noticia es que Jesús los derrotó por medio de Su muerte en la cruz: «Y habiendo despojado a los poderes y autoridades, hizo de ellos un espectáculo público, triunfando sobre ellos por medio de Él» (Col. 2:15).

Hay muchas cosas más allá de nuestro control, pero no tenemos que temer. Los que hemos puesto nuestra confianza en Jesús estamos en el lado ganador.
PUEDE QUE SATANAS GANE ALGUNAS BATALLAS
PERO NO PUEDE GANAR LA GUERRA

23.11.07

La hora de la historia

Lectura: Josué 2

Porque el Señor vuestro Dios, Él es Dios arriba en los cielos y abajo en la tierra. -Josué 2:11

¿Alguna vez te has preguntado por qué Rahab, la prostituta que vivía en la ciudad pagana de Jericó, abrió las puertas de su casa a los espías israelitas? ¿Y qué le hizo tener la valentía para proclamar al Dios de Israel como suyo?

Esta conversión, la más improbable de todas, fue provocada por las historias que ella había escuchado acerca de la realidad y el poder de Dios. Aunque completamente sumida en el paganismo y la inmoralidad, el corazón de Rahab se sentía atraído hacia Dios. Y así se lo dijo a los espías: «Porque hemos oído cómo el SEÑOR secó el agua del mar Rojo delante de vosotros cuando salisteis de Egipto, y de lo que hicisteis a los dos reyes de los amorreos» (Jos. 2:10).

Bajo circunstancias normales, la ciudad de Jericó, que estaba altamente fortificada, habría sido virtualmente inconquistable. Sin embargo, se hizo vulnerable debido a las cautivantes historias acerca del poder de Dios.
Mucho antes de que llegara el pueblo de Dios, el orgullo autosuficiente de esta cultura hostil se evaporó ante el temor de enfrentarse a aquellos que pertenecían al Dios del que tanto habían oído hablar (v. 11). Y dentro de los muros, un corazón pagano se volvió para recibir al Dios de Israel y desempeñó un papel estratégico en la aplastante victoria de Israel.

Contemos osadamente las historias de la grandeza de Dios. ¡Nunca sabes quién podría tener un corazón listo para responder! -

NO SEAS TIMIDO CUENTA LAS HISTORIAS
DE LA GRANDEZA DE DIOS

22.11.07

¡Déjate entrenar!

Lectura: Filipenses 4:10-19
He aprendido a contentarme cualquiera que sea mi situación. -Filipenses 4:11

Casey Seymour, exitoso jugador y entrenador de fútbol, comenta que todos en su equipo odian el ejercicio de 10 por 100 con que terminan las prácticas. Antes de que los hombres puedan dejar el campo, deben correr 100 metros 10 veces a toda velocidad con un mínimo de descanso. Si no logran hacerlo en un determinado periodo de tiempo, tienen que repetir el ejercicio.

Los jugadores lo odian -hasta que llega el día del partido. Luego descubren que pueden jugar al máximo de su capacidad durante todo el partido. ¡Su esfuerzo se ha visto recompensado con la copa del campeonato!

El apóstol Pablo usaba el entrenamiento y la competencia como metáforas en sus cartas. Durante su tiempo como misionero a los gentiles, se sometió a las instrucciones y los ejercicios de Dios en medio de grandes sufrimientos y penurias. Dos veces dijo en Filipenses 4, «he aprendido» (vv. 11-12).
Para él, y para cada uno de nosotros, seguir a Jesús es un proceso de aprendizaje de toda una vida. No estamos espiritualmente maduros el día que somos salvos, así como un atleta infantil no está listo para el fútbol profesional.
Crecemos en la fe al permitir que Dios, por medio de Su Palabra y el Espíritu Santo, nos dé el poder para servirle.

A través de las penurias, Pablo aprendió a servir bien a Dios -y nosotros también podemos hacerlo. No es algo agradable, ¡pero es gratificante! Cuanto más nos dejemos entrenar, tanto más maduros llegaremos a ser. Como miembros del equipo de Cristo, dejémonos entrenar.

LA OBRA DE DIOS EN NOSOTROS
NO TERMINA CUANDO RECIBIMOS A CRISTO-
ACABA DE COMENZAR

21.11.07

Sin excusas

Lectura: Romanos 10:1-13

Porque: todo aquel que invoque el nombre del SEÑOR será salvo. -Romanos 10:13

Las personas tienen muchas razones diferentes para rechazar el evangelio. Una razón muy común es echarle la culpa a los cristianos por algo que hicieron o no hicieron. Estos críticos dicen: «Conozco a un cristiano que me trató mal», o «fui a la iglesia y nadie me habló».

En efecto, los cristianos no son perfectos, y muchos pueden ser incluso malos ejemplos. Pero echarle la culpa a los demás no elimina nuestra responsabilidad delante de Dios.

La verdad del evangelio no depende de la manera en que otros vivan su fe. La salvación sólo se refiere a Jesús. Romanos 10:9 dice: «Que si confiesas con tu boca a Jesús por Señor, y crees en tu corazón que Dios Le resucitó de entre los muertos, serás salvo».

Puede que algunas personas usen a los cristianos como una excusa para rechazar el evangelio. Pero ciertamente no pueden apuntar ni siquiera con un solo dedo acusador a Jesús. Él no tiene pecado y es perfecto en toda forma. Pilato dijo de Él: «No he hallado ningún delito en este hombre» (Lc. 23:14). Y Jesús hizo lo que nadie más podía hacer -sufrió la muerte en una cruz para proveer salvación para todos los que creyeran en Él. Eso hace que sea difícil que alguien diga: «No voy a volverme cristiano porque no me gusta lo que hizo Jesús».

No te distraigas viendo las faltas de los demás. Mira a Jesús. Él es el único camino al cielo.

NO HAY EXCUSAS PARA DECIRLE «NO» A CRISTO

20.11.07

Cambiando la historia

Lectura: Lucas 2:1-14

Porque os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo el Señor. -Lucas 2:11

Hoy en día, cuando podemos hacer llamadas internacionales por teléfono celular, enviar correos electrónicos por todo el mundo y descargar imágenes del espacio en nuestras computadoras, es difícil imaginar el impacto de un pequeño satélite del tamaño de una pelota de baloncesto. Pero el 4 de octubre de 1957, el lanzamiento por parte de la Unión Soviética del Sputnik I, el primer satélite artificial del mundo, marcó el comienzo de la Era Espacial moderna y cambió el curso de la historia. Las naciones se apresuraron para ponerse al día, el desarrollo tecnológico se aceleró, y el temor se alternó con la esperanza en cuanto al significado de todo ello para la humanidad.

Pero hay eventos que alteran el presente y el futuro que algunas veces quedan en la oscuridad. Eso se aplicó con toda certeza al nacimiento de Jesús -tan sólo un bebé, nacido de una pareja ordinaria en una ciudad pequeña. Pero cambió el curso de la historia. Las palabras del ángel, dichas a unos pastores, comenzaron a difundirse: «Porque os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo el Señor» (Lucas 2:11).
Diecinueve siglos después, Phillips Brooks escribió acerca de Belén: «Las esperanzas y temores de todos los tiempos se encuentran en ti esta noche».
Cuando Le abrimos nuestras vidas a Cristo el Señor y Le reconocemos como nuestro Salvador, el curso futuro de nuestra historia cambia ahora y por la eternidad. Estas «buenas nuevas de gran gozo» (v. 10) son para todos, en todo lugar.

LA BISAGRA DE LA HISTORIA SE ENCUENTRA
EN LA PUERTA DE UN ESTABLO DE BELEN

Cristales quebrados

Lectura: Salmos 141

Porque mis ojos miran hacia Ti, oh Dios, Señor; en Ti me refugio, no me desampares. -Salmos 141:8

Comencé a usar anteojos cuando tenía diez años. Siguen siendo una necesidad porque mis ojos de cincuenta y tantos años están perdiendo su batalla contra el tiempo. Cuando era más joven, pensaba que los anteojos eran una molestia -en especial al hacer deportes. Una vez, los cristales de mis anteojos se quebraron mientras estaba jugando a la pelota. Tardé varias semanas en cambiarlos. Mientras tanto, lo veía todo torcido y distorsionado.

En la vida, el dolor a menudo funciona como los cristales quebrados. Crea dentro de nosotros un conflicto entre lo que experimentamos y lo que creemos. El dolor puede darnos una perspectiva muy distorsionada de la vida -y de Dios. En esos momentos, necesitamos que nuestro Dios nos provea de nuevos cristales que nos ayuden a ver otra vez con claridad.
Esa claridad de visión generalmente comienza cuando volvemos nuestros ojos al Señor. El salmista nos alentó a hacerlo: «Porque mis ojos miran hacia Ti, oh DIOS, Señor; en Ti me refugio, no me desampares» (141:8). Ver a Dios con claridad nos puede ayudar a observar las experiencias de la vida también con mayor claridad.

Al volver nuestros ojos al Señor en momentos de dolor y de lucha, experimentaremos diariamente su consuelo y esperanza en nuestras vidas. Él nos ayudará a verlo todo de nuevo con claridad.

ENFOCAR A CRISTO LE DA PERSPECTIVA A TODO

16.11.07

¿Es Jesús exclusivo?

Lectura: Juan 14:1-12

Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por Mí.-Juan 14:6

Una vez vi a la hija de Billy Graham, Anne Graham Lotz en un popular programa de entrevista. El entrevistador le preguntó: «¿Es usted una de esas personas que creen que Jesús es el único camino al cielo?» y añadió, «¡usted sabe que eso deja muy furiosas a las personas en estos días!» Sin pestañear ella respondió: «Jesús no es exclusivo. Él murió para que todos pudieran venir a Él y ser salvos».

¡Qué gran respuesta! El cristianismo no es un club exclusivo limitado a una élite compuesta por unos cuantos que encajan en el perfil perfecto. Todos son bienvenidos sin importar su color, clase o influencia.

A pesar de esta maravillosa realidad, la afirmación de Cristo en Juan 14:6 de que es el único camino a Dios sigue pareciendo ofensiva. Sin embargo, Jesús es el único camino -la única opción que funciona. Todos nosotros somos culpables delante de Dios. Somos pecadores y no podemos ayudarnos a nosotros mismos.
Nuestro pecado tenía que ser atendido. Jesús, como Dios encarnado, murió para pagar el castigo por nuestros pecados y después resucitó de entre los muertos.
Ningún otro líder religioso ofrece lo que Jesús provee en Su victoria sobre el pecado y la muerte.

El evangelio de Cristo es ofensivo para algunos, pero es la maravillosa verdad de que Dios nos ama lo suficiente como para venir y atender nuestro mayor problema -el pecado. Y mientras el pecado sea el problema, ¡el mundo necesitará a Jesús!

ACEPTA LA BUENA NOTICIA:
JESUS NO ES UN SALVADOR EXCLUSIVO

15.11.07

¡Canta!


Cantadle, cantadle alabanzas; hablad de todas Sus maravillas.-1 Crónicas 16:9

Nuestro hogar está junto a un parque por donde camino la mayoría de las mañanas. Una anciana pasa por allí a la misma hora. Ella camina siguiendo el sentido de las agujas del reloj, y yo camino en sentido contrario, lo que significa que nos cruzamos dos veces.

Ella tiene unos ojos muy lindos y arrugaditos y un rostro lleno de arrugas que se acentúan aún más cuando sonríe. Cuando ella sonríe, ¡todo su rostro sonríe!

Tiene la enfermedad de Alzheimer. La primera vez que nos cruzamos cada día, ella me pregunta: «¿He cantado mi canción?» Yo le digo: «No, señora». Y ella canta una cancioncita acerca del sol: «Buenos días, Sr. Sol . . .» Luego sonríe, eleva sus manos en una especie de bendición, y sigue adelante.

Y así vamos por caminos separados -180 grados alrededor del círculo- hasta que nos volvemos a encontrar. Ella pregunta: «¿He cantado mi canción?» Y yo le digo: «¡Vuélvala a cantar!» Y lo hace. No puedo quitarme su encantadora cancioncita de la mente.

Ella se ha convertido en una parábola del tipo de persona que quiero ser -abriéndome camino por el mundo, cantando y haciendo melodías en mi corazón, cantándole al Sol de Justicia que se ha levantado con sanidad en Sus alas (Mal. 4:2), dejando tras sí un recuerdo persistente de Su amor.

Que Su canción esté en tu corazón y tus labios este día. Y que muchos la escuchen y pongan su confianza en el Señor.
UNA CANCION EN TU CORAZON
PONE UNA SONRISA EN TU ROSTRO

14.11.07

Buscando a los demás


No buscando cada uno sus propios intereses, sino más bien los intereses de los demás. -Filipenses 2:4

Al dar de nosotros mismos, manifestamos la esencia del carácter de Jesús, por cuanto siempre ha sido Su naturaleza pensar más en los demás que en Sí mismo. ¿Por qué otra cosa se humillaría y se haría «obediente hasta la muerte, y muerte de cruz» (Fil. 2:8)?

Nuestra tendencia natural es considerar primero nuestros propios intereses -mirarlo todo desde la perspectiva de nuestras propias necesidades y carencias. Pero con la ayuda de Jesús podemos desaprender ese hábito. Podemos comenzar a pensar en los mejores intereses de los demás -sus carencias, sus preocupaciones, sus necesidades.

Entonces debemos preguntarnos: ¿Consideramos los intereses de los demás más importantes que los nuestros? ¿Tenemos la misma emoción al ver lo que Dios está haciendo en ellos y a través de ellos que la que tenemos al ver lo que Él está haciendo en nosotros y a través de nosotros? ¿Anhelamos ver a los demás crecer en gracia y que ganen reconocimiento, aunque pueda que hayan sido nuestros esfuerzos los que les dieron el éxito? ¿Encontramos satisfacción viendo a nuestros hijos espirituales superarnos en la obra para la que han sido llamados? Si es así, esa es la medida de la grandeza.

Somos en gran parte como nuestro Señor cuando nuestros pensamientos por nosotros se pierden en nuestros pensamientos por los demás. «No hay amor más grande que ése» (Jn. 15:13).
CUANTO MÁS AMES AL SEÑOR
TANTO MÁS AMARÁS A LOS DEMÁS

13.11.07

La siembra y la cosecha


No os dejéis engañar, de Dios nadie se burla; pues todo lo que el hombre siembre, eso también segará. -Gálatas 6:7

Parecía bastante inocente en ese momento. Acababa de regresar a casa de la secundaria y le dije a mi mamá que iría a la casa de un amigo para jugar fútbol americano. Ella insistió en que me quedara en casa e hiciera mi tarea escolar. En vez de ello, me deslicé por la puerta trasera y pasé las siguientes dos horas haciendo placajes y anotaciones en el patio trasero de la casa de mi amigo. Pero en la última jugada, fui golpeado muy duro y caí, perdiendo uno de mis dientes delanteros. Dolía horrores, pero no tanto como tener que decírselo a mis padres.

Esa elección a desobedecer me puso en un camino de diez años de problemas dentales y dolor que continúan teniendo implicancias hoy. El jugador de béisbol Rob Hobbs dijo en la película The Natural (Talento Natural): «Hay errores por los que nunca se deja de pagar».

Siglos antes, Pablo captó la misma idea en la ley universal de la siembra y la cosecha. Dijo, «pues todo lo que el hombre siembre, eso también segará» (Gál. 6:7). Nuestras elecciones a menudo tienen un alcance y un impacto que jamás imaginaríamos. Por lo tanto, las palabras del apóstol nos recuerdan que elijamos con sabiduría.

Las elecciones que hacemos hoy producen las consecuencias que cosecharemos mañana. Es mucho mejor evitar el pecado en principio que tener que luchar por vencer sus consecuencias.

Señor, necesitamos Tu sabiduría para ayudarnos a hacer buenas elecciones, y Tu perdón cuando hacemos malas elecciones.

UNA BUENA RAZON
PARA HACER LO CORRECTO HOY, ES MAÑANA

12.11.07

Jesús nos libera


Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. -Juan 8:32

Tal vez nadie desde el apóstol Pablo ha escrito de manera más gráfica sobre la experiencia de la esclavitud espiritual que el gran teólogo Agustín (354-430 d.C.). Aunque bendecido con una inteligencia extraordinaria, en sus años de juventud se había revolcado en una profunda depravación.

Mirando hacia atrás, Agustín dio este relato de su lucha: «Estaba atado por la cadena de hierro de mi propia voluntad. Prefería ser un sufriente no dispuesto a ser un actor dispuesto. Y sin embargo, fue por medio de mí que el hábito se había convertido en un enemigo armado en mi contra, porque de buena gana me convertí en aquello que de mala gana encontré que era».

Muchos de nosotros hemos pasado por una lucha similar. Queríamos liberación del pecado pero nos encontramos incapaces de sacudirnos de las cadenas del hábito. Luego, al volvernos con fe a Jesús, fuimos liberados y pudimos repetir las palabras del himno de Charles Wesley: «Largo tiempo mi espíritu aprisionado yacía atado en pecado y en las tinieblas de la naturaleza; Tu ojo esparció un rayo que brotó, desperté, la mazmorra ardió de luz; mis cadenas cayeron, mi corazón libre quedó; me levanté, avancé, y Te seguí».

Sólo Jesús puede romper las ataduras del pecado en tu vida. Recíbelo como tu Salvador, y «la verdad te hará libre» (Jn. 8:32). -

LA VERDADERA LIBERTAD
SE ENCUENTRA EN SERVIR A CRISTO

9.11.07

El paraíso de los mosquitos

He hallado el libro de la ley en la casa del Señor. -2 Crónicas 34:15
Los constructores del Canal de Panamá vencieron muchos desafíos enormes: remover toneladas de tierra, desviar un río y talar kilómetros de selva. Pero el diminuto mosquito amenazaba con clausurar todo el proyecto. El Istmo de Panamá era un caldo de cultivo ideal para esta plaga. Cuando los mosquitos infectaron a los obreros del canal con la fiebre amarilla y la malaria, el número de víctimas mortales comenzó a elevarse.
Afortunadamente, un médico que había estudiado estas enfermedades hizo los arreglos para que un ejército de obreros fumigaran el área con una sustancia química para matar a los mosquitos. La tasa de enfermedades cayó de manera espectacular.
En el Antiguo Testamento leemos de la epidemia de la idolatría en Judá y la enfermedad moral que la acompañaba. Cuando se redescubrió la Palabra de Dios, el rey Josías exclamó: «Grande es el furor del SEÑOR que se derrama sobre nosotros, por cuanto nuestros padres no han guardado la palabra del SEÑOR» (2 Cr. 34:21). Josías entendió la cura preventiva de las Escrituras para la enfermedad moral. Comenzó a aplicar las verdades espirituales de éstas, y pronto un avivamiento irrumpió por todo el país restaurando la salud espiritual de la nación.
Cuando descuidamos la lectura de la Palabra de Dios, invitamos a la enfermedad espiritual. Asegurémonos de separar tiempo para absorber su mensaje vivificador.

LA BIBLIA ES LA RECETA DE DIOS
PARA LA SALUD DE NUESTRA ALMA

8.11.07

Todos se levantan


Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa. -Marcos 2:11

Cuando le pedí a mi esposo que comprara huevos de camino a casa para que yo pudiera hacer pan de maíz para la cena, me dijo: «Tengo algo mejor que pan de maíz». Esa era una declaración sorprendente viniendo de Jay. Pero supe lo que quiso decir cuando entró en la casa y me alcanzó una hogaza recién horneada de pan de canela hecho en casa. Una etiqueta en el envoltorio decía, «gracias por la mezcla. Nosotros la amasamos». El pan lo había hecho Sue Kehr y nos lo mandaba como un «gracias» por una donación que habíamos hecho a una organización juvenil.

Sue comenzó a hacer pan después que tuvo que renunciar a su empleo como enfermera debido a una lesión en la cabeza. En vez de dejar que las circunstancias la deprimieran cuando ya no pudo ayudar a las personas como solía hacerlo, Sue se levantó ante el desafío y creó una expresión única de gratitud. Ahora hace y regala delicioso pan hecho en casa a los ministerios para que puedan luego distribuir las hogazas a otras personas.

Aunque Sue no recibió la sanidad física total como el paralítico al que Jesús sanó (Marcos 2), sí se levantó e hizo que muchos se asombraran ante la obra de Dios en su vida.

Dios tiene algo para que cada uno de nosotros haga, a pesar de nuestras limitaciones. Levántate y pregunta qué es lo que Él podría querer hacer por medio de ti.

ANTE LAS TAREAS SE TENAZ
Y LO QUE DIOS TE PIDE HAZ

7.11.07

Rechazando la ayuda

Lectura: 2 Reyes 5:9-14

Pero a cada uno se le da la manifestación del Espíritu para el bien común. -1 Corintios 12:7

En 1869, John Roebling soñó con construir un puente enorme sobre el río East desde Brooklyn hasta Manhattan. Desafortunadamente, al inicio del proyecto su pie fue aplastado en un accidente. Durante el proceso de recuperación, Roebling insistió en que sabía lo que era mejor para él y se hizo cargo de su propia atención médica. Después de rechazar la ayuda, comenzó a mostrar señales de tétanos. Antes de que pasara mucho tiempo, la mandíbula de Roebling se había bloqueado en una sonrisa permanente. Los ataques y la demencia lo acosaron hasta su muerte semanas más tarde.

La Biblia registra una historia acerca de una persona independiente que se mostró reacio a aceptar la ayuda que se le ofreció. Naamán, un gran guerrero de Siria, sufría de lepra. Buscó al profeta Eliseo para que le sanara, pero tenía ideas preconcebidas en cuanto a cómo debía realizarse la sanidad.
Así que, cuando Eliseo envió a su mensajero para que le dijera a Naamán que se zambullera siete veces en el Río Jordán, éste se enfureció. Pero los propios siervos de Naamán le dieron el sabio consejo: «Si el profeta te hubiera dicho que hicieras alguna gran cosa, ¿no la habrías hecho?» (2 R. 5:13). Y así Naamán siguió las sencillas instrucciones del profeta y fue curado de su lepra.

Dios nos da dones para ayudarnos unos a otros (1 Co. 12:7). Pero la autosuficiencia cierra la puerta para recibir la ayuda que tanto necesitamos. Seamos abiertos a la mano ayudadora que Él provee.
EL PRIMER PASO PARA RECIBIR AYUDA
ES LA HUMILDAD

Haciendo una obra maestra


De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí, son hechas nuevas. -2 Corintios 5:17

Uno de los primeros recuerdos que tengo de mi papá es que le encantaba pintar cuadros por recuadros numerados. El lienzo era grande, pero los segmentos numerados donde iba un color predeterminado eran muy pequeños. Papá se sentaba en su silla en nuestro sótano por horas, trabajando meticulosamente en el cuadro que tenía delante con una taza de café a su lado.

Cuando era niño, me sentaba en las escaleras del sótano y observaba con fascinación. Mi interés no surgía de algún pensamiento equivocado de que el trabajo de pintura por recuadros numerados hacía de mi papá un gran artista. Más bien, estaba asombrado de cuán pacientemente trabajaba en cada cuadro.
Finalmente, los miles de finos trazos de color se convertían en una imagen que papá consideraba que bien había valido el esfuerzo.

Cuando pienso en la paciencia de mi papá para traer un cuadro a la vida, mi corazón se dirige a nuestro Padre Celestial. Él nos considera y ve los vacíos e imperfecciones en nuestras vidas, y sin embargo, amorosa y pacientemente realiza Su obra en nosotros para hacernos Su obra maestra -una obra maestra que es «conforme a la imagen de Su Hijo» (Ro. 8:29).

¡Qué gozo tener a semejante Dios, que nos hace nuevas criaturas (2 Co. 5:17) y nunca se cansa de invertir Su energía y esfuerzo en nuestras vidas!

SOLO DIOS PUEDE TRANSFORMAR UN ALMA
MANCHADA DE PECADO EN UNA OBRA MAESTRA DE GRACIA

2.11.07

Guíalos a la cruz




Pero jamás acontezca que yo me gloríe, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo. -Gálatas 6:14


Muchas historias conmovedoras circularon después de los ataques terroristas a las Torres Gemelas el 11 de septiembre del 2001. Ninguna parece ser espiritualmente más significativa que la del experto en estructuras de hierro Frank Silecchia. Mientras ayudaba a recuperar los cuerpos, Frank notó dos vigas de acero en forma de cruz que se erguían en medio de todos los escombros.


Luego de autonombrarse el conservador de ese asombroso símbolo del amor de Dios, a menudo llevaba a los desconsolados visitantes a verlo. Muchos fueron consolados por el silencioso testimonio de la divina Presencia en la peor de las tragedias. Un día, cuando la periodista Barbara Walters vino con unos amigos llorosos que habían perdido a un hijo en la catástrofe, Frank simplemente los guió a la cruz.


No se puede responder al dolor y la maldad terribles del mundo con un argumento filosófico o un tratado teológico. La respuesta todo-suficiente es la cruz del Calvario, donde, con gracia más allá de toda comprensión, Jesús, el Dios encarnado, llevó sobre Sí la carga de nuestros pecados y las soportó «en su cuerpo sobre la cruz, a fin de que . . . vivamos la justicia» (1 P. 2:24).


Si no has sido guiado a la cruz del Calvario, permíteme llevarte allí. Él murió por ti y luego resucitó. «Cree en Él y serás salvo» (1 Co. 1:21).

EL CAMINO AL CIELO COMIENZA AL PIE DE LA CRUZ

1.11.07

El cumpleaños de Job



Lectura: Job 3



Pues lo que temo viene sobre mí. -Job 3:25



El deceso, el divorcio y las dolencias podrían llamarse las tres D de la miseria. Se deslizan en la vida como un tsunami de dolor, haciendo surgir dudas y destruyendo sueños.



Recientemente, una amiga y yo estuvimos de acuerdo en que el año anterior era un año que ambas querríamos olvidar pronto. Cada una de nosotras había sufrido una de las tres D en su vida.



Nuestra conversación trajo a Job a nuestra mente. En un corto período de tiempo, él perdió a sus hijos, su salud, su riqueza y el respeto de su esposa.




La angustia de Job era tan grande que suplicó: «Perezca el día en que yo nací» (Job 3:3). Job quería que Dios no sólo borrara un año, ¡sino todo recuerdo de la existencia de él! Había disfrutado de años de éxito y respeto. Ahora, cuestionaba el propósito de la vida (3:20).



Job quería morir y ser olvidado, pero, en vez de ello, Dios se aseguró de que su nombre y su historia se recordaran por siempre. En vez de darle a Job lo que él pidió, Dios les dio a las generaciones futuras lo que necesitarían -una mirada hacia adentro a la batalla espiritual entre Dios y Satanás. El resultado es un documento inspirado por Dios acerca del sufrimiento que ha consolado a innumerables personas.



Cuando aquello que tememos sucede de hecho, sabemos, gracias a Job, que Dios puede usarlo para bien. -




NUESTRO BIEN MAS ELEVADO PUEDE VENIR
DE NUESTRO SUFRIMIENTO MAS PROFUNDO

Cuando dices:... “No puedo resolver las cosas...”
Dios te dice:... “Yo dirijo tus pasos” (Proverbios 3:5-6)

Cuando dices:...“Es imposible...”
Dios te dice:... “Todo es posible” (Lucas 18:27)

Cuando dices:...“Me siento muy solo...”
Dios te dice:... “No te dejaré, ni te desampararé” (Hebreos 13:5)

Cuando dices:... “Yo no lo puedo hacer...”
Dios te dice:... “Todo lo puedes hacer” (Filipenses 4:13)

Cuando dices:... “No merezco perdón...”
Dios te dice:... “Yo te perdono” (1° Juan 1:9 – Romanos 8:1)

Cuando dices:... “Tengo miedo...”
Dios te dice:... “No temas, que yo estoy contigo” (Isaías 41:10)

Cuando dices:... "Estoy muy cansado...”
Dios te dice:... “Yo te haré descansar” (Mateo 11:28-30)

Cuando dices:... “Nadie me ama de verdad...”
Dios dice:... “Yo te amo” (Juan 3:16 – Juan 13:34)

Cuando dices:... “No sé como seguir...”
Dios te dice:... “Yo te enseñaré el camino” (Salmo 32:8)

Cuando te preguntas:... “¿Qué camino me conduce a Dios...?”
Dios te dice:... "Mi Hijo Amado JESUCRISTO" (1° Timoteo 2:5 - Hechos 4:12 - Juan 3:16)

...Y Cuando Quieras Saber Todo Lo Que Dios Quiere Decirte...
Lee La Biblia (2° Timoteo 3:15-17)

Sentido común




Porque el Señor da sabiduría, de su boca vienen el conocimiento y la inteligencia. -Proverbios 2:6

Voltaire dijo: «El sentido común no es tan común». ¡Tenía razón! En una sociedad que se ha vuelto cada vez más pleiteadora, estamos inundados de advertencias sobre los productos, mayormente porque algunas personas carecen de sentido común. Tan sólo lee las siguientes instrucciones.


En un secador de cabello: No lo use mientras duerme.
En una plancha: No planche ropa sobre el cuerpo.
En una motosierra: No intente detener la cadena con la mano.


El sentido común puede aprenderse de la experiencia o de la enseñanza que recibimos de aquellos en quienes confiamos. Pero la Palabra de Dios es la mejor fuente de todas para desarrollar discernimiento y buen juicio.


Tres palabras resuenan a todo lo largo del libro de Proverbios: sabiduría, conocimiento, entendimiento. Dios ha envuelto este libro con sentido común.
Proverbios 11:2 aconseja compostura: «Con los humildes está la sabiduría».


Proverbios 17:27 advierte: «El que retiene sus palabras tiene conocimiento, y el de espíritu sereno es hombre entendido». Proverbios 20:13 es práctico: «No ames el sueño, no sea que te empobrezcas».


Para adquirir más sentido común, consulta la Palabra de Dios -la fuente de sabiduría- a diario.


EL CONOCIMIENTO SIN SENTIDO COMUN ES LOCURA