31.12.07

Por qué tenemos valor

Lectura: Salmos 8

Pero a todos los que le recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios. -Juan 1:12

En el discurso en una ceremonia de graduación en la Universidad de Miami, el columnista George Will ofreció algunas estadísticas que ayudan a hacernos sentir menos importantes. Él señaló que «el sol alrededor del cual la tierra gira es una de tal vez 400 mil millones de estrellas en la Vía Láctea, la cual es una galaxia insignificante con poca cosa alrededor». Y añadió: «Existen tal vez 40 mil millones de galaxias en el universo que todavía no terminamos de descubrir. Si todas las estrellas en el universo fueran simplemente del tamaño de la cabeza de un alfiler, aun así llenarían por completo un estadio de fútbol de una gran ciudad más de 3 mil millones de veces».

Existe una ventaja en cuanto a todos esos datos abrumadores. El Dios que creó y sostiene nuestro cosmos lleno de estrellas en su incomprensible vastedad, nos ama. Y no es que simplemente ama a la raza humana como una entidad de miles de millones multiplicados. Nos ama de manera individual. Lo que Pablo exclama como cierto acerca de sí mismo es cierto acerca de cada uno de nosotros en toda nuestra insignificancia: Cristo «me amó y se entregó a Sí mismo por mí» (Gá. 2:20).

Desde el punto de vista astronómico, somos insignificantes. Pero somos los objetos amados del cuidado de Dios. Si bien no tenemos razón alguna para enorgullecernos, tampoco tenemos suficientes palabras para darle gracias al Señor cuyo amor por nosotros de manera personal se reveló en la cruz del Calvario. -
NO TENEMOS NADA DE QUE PRESUMIR
EXCEPTO DE QUE SOMOS EL OBJETO
DEL GRAN AMOR DE DIOS

28.12.07

Belleza poco común

Lectura: 1 Pedro 2:9-17

Porque el SEÑOR se deleita en Su pueblo; adornará de salvación a los afligidos. -Salmos 149:4

Para algunas personas, la palabra santidad evoca imágenes de mojigatos estirados -personas que son «buenas» en el peor sentido de la palabra, con rostros huraños y taciturnos. Están llenas de pretensiones de superioridad moral y de intransigencia, «en compás de espera para la próxima vida», como lo escribió el autor de un importante periódico.

La mayoría de las personas anhelan la verdad y la bondad. Pero esa búsqueda puede verse frustrada por lo que ven en algunos cristianos, a quienes consideran personas con pretensiones de superioridad moral y sentenciosas. Para los incrédulos, tal «virtud» es muchísimo peor que los vicios y así se quedan aferrados a sus vicios incluso cuando puede que los detesten. Joy Davidman, esposa de C. S. Lewis, dijo: «Un hipócrita mojigato produce 100 incrédulos».

Sería ideal si el mundo viera lo verdadero -esa extraordinaria calidad de vida de la que Pedro habla- una vida tan encantadora y atractiva que atraiga a otros hacia el Salvador (1 P. 2:12). «Si tan sólo el 10% de la población del mundo tuviera [santidad] -reflexionó C. S. Lewis-, ¿no se convertiría todo el mundo antes de fin de año y sería feliz?».

¡Podemos conseguirlo! Al entregar nuestras vidas al Espíritu de Dios que mora dentro de nosotros, podemos mostrar nuestras vidas con una belleza inusual delante de un mundo que nos observa. El Poeta de Israel nos garantiza que, «el SEÑOR . . . adornará de salvación a los afligidos» (Sal. 149:4). -DHR

VIVE DE TAL MODO
QUE LOS DEMAS QUIERAN CONOCER A JESUS

27.12.07

Hacer bien

Lectura: Santiago 1:1-13

Si en verdad cumplís la ley real conforme a la Escritura: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo», bien hacéis. -Santiago 2:8

En el libro Flags of Our Fathers (Las banderas de nuestros padres), James Bradley narra la batalla de Iwo Jima en la Segunda Guerra Mundial y su famoso acto de levantar la bandera en el Monte Suribachi. El padre de Bradley, John, fue uno de los que la levantaron. Pero lo que es más importante, él era un miembro del cuerpo de la marina -un médico.

En el fragor de la batalla, enfrentando una descarga de balas de ambos frentes, Bradley se expuso al peligro para poder cuidar de los heridos y moribundos. Su abnegación mostró su disposición y determinación a preocuparse por los demás, aun cuando significara colocarse en una posición de gran riesgo personal.

El doctor Bradley ganó la Cruz de la Marina por su heroísmo y valor, pero nunca habló de ello con los miembros de su raza. De hecho, fue sólo después de su muerte que ellos supieron de sus condecoraciones militares. Para el doctor, lo importante no era ganar medallas, sino cuidar de sus compañeros.

En Santiago 2:8 leemos: «Si en verdad cumplís la ley real conforme a la Escritura: 'Amarás a tu prójimo como a ti mismo', bien hacéis». Santiago dice que «hacemos bien» al buscar deliberadamente atender a los demás de la manera en que esperamos se nos trate. La palabra bien significa «correctamente, noblemente, para que no haya espacio para la culpa».

«Hacer bien» de manera desinteresada expresa el corazón de Dios, y cumple con Su ley de amar.

EL AMOR SE ENCUENTRA
EN EL CORAZON DE LA OBEDIENCIA

26.12.07

Viviendo a lo grande


Nuestra boca, oh corintios, os ha hablado con toda franqueza. Nuestro corazón se ha abierto de par en par. -2 Corintios 6:11

Una revista sobre barcos informa que algunos de los nombres más populares para embarcaciones son Serenidad, Pausa, Serendipia, y Tiempo a Recuperar. No hace mucho vi el nombre Viviendo a lo Grande en una embarcación en un puerto deportivo. No estoy seguro qué es lo que esto significaba para el dueño del bote, pero para muchas personas, «vivir a lo grande» significa tener las mejores posesiones, las vacaciones más exóticas, comprar lo que quieran y llevar una vida extravagante.

Sin embargo, esa clase de vida no trae consigo un propósito de verdad ni una auténtica satisfacción. Los seguidores de Jesucristo han de vivir a lo grande de una manera diferente, tal y como se ve en el ejemplo del apóstol Pablo y su colaborador, Timoteo. Pablo les dijo a los corintios: «Nuestro corazón se ha abierto de par en par» (2 Co. 6:11). La versión Reina Valera lo pone de esta manera: «Nuestro corazón se ha ensanchado». Ellos habían entregado su afecto incondicional a las personas, así como un padre a su hijo cuando lo envuelve en sus brazos. Ahora ellos querían la misma respuesta. Así que Pablo solicitó: «Ahora bien, en igual reciprocidad . . . vosotros también abrid de par en par vuestro corazón» (v. 13).

Una persona de gran corazón muestra su afecto por medio de sus palabras y acciones -libre y generosamente. Como creyentes, vivamos a lo grande hoy y recibamos y aceptemos libremente a los demás en amor. -

NO AMAN DE VERDAD AQUELLOS
QUE NO INTENTAN DEMOSTRAR SU AMOR

24.12.07

El hombre olvidado

Lectura: Mateo 1:18-25

Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. —Proverbios 3:5

En medio de todas las actividades navideñas, a menudo nos olvidamos de un hombre.

No, no me refiero a la Persona cuyo cumpleaños estamos celebrando. Aunque a menudo fallamos en darle a Jesús el primer lugar que Él merece, generalmente no Le olvidamos. Me refiero a José, el hombre en quien Dios confió tanto que puso a Su Hijo en su hogar para que fuera cuidado y amado por él. ¡Qué responsabilidad!

Ciertamente, José es el hombre olvidado en la historia de la Navidad. Pero su tarea fue un componente importante en el increíble plan de Dios. Al leer la historia del nacimiento de Jesús, encontramos que José era justo, recto, misericordioso, protector y valiente. Pero, por encima de todo, era obediente.
Cuando el ángel le dijo que tomara a María como su esposa, él obedeció (Mt. 1:24). Y cuando le dijo que huyera a Egipto con María y Jesús, así lo hizo (2:13-14).

Así como María fue cuidadosamente elegida para concebir al Hijo de Dios, José fue deliberadamente escogido para cuidar de su joven esposa y el niño Jesús. Y confiando en Dios, José continuó haciendo todo lo que Él le pidió que hiciera.

¿Qué está pidiendo Dios de ti hoy? ¿Estás dispuesto a comprometerte a hacer lo que sea que Él quiera que hagas?

En cuanto a la obediencia, mucho es lo que podemos aprender de José, el hombre olvidado de la Navidad.

LA PRUEBA DE NUESTRO AMOR POR DIOS
ES NUESTRA OBEDIENCIA
A LOS MANDAMIENTOS DE DIOS

21.12.07

Todavía mejor

Pues para mí el vivir es Cristo y el morir es ganancia. -Filipenses 1:21

Sir Francis Bacon dijo: «No creo que hombre alguno tema estar muerto sino sólo el golpe de la muerte». Woody Allen dijo: «No temo morir. Es sólo que no quiero estar allí cuando suceda».

No es que la muerte sea tan atemorizante. Es morir lo que nos asusta. Cuando Pablo enfrentó el encarcelamiento y la posibilidad de morir en la celda de una prisión, compartió su visión acerca de la vida y la muerte: «Vivir es Cristo y el morir es ganancia» (Fil. 1:21). ¡Qué perspectiva!

La muerte es nuestro enemigo (1 Co. 15:25-28), pero no posee el carácter definitivo que aterroriza a tantos. Hay algo más allá de esta vida que está a la espera de los creyentes -algo mejor. Alguien ha dicho: «Lo que la oruga cree que es el fin de la vida, la mariposa cree que es tan sólo el comienzo de la misma». George McDonald escribió: «¡Qué extraño es este temor a la muerte! Jamás nos asustamos con la puesta del sol».

Me encanta esta paráfrasis de Filipenses 1:21. «Para mí, vivir significa oportunidades para Cristo, y morir, bueno, ¡eso es todavía mejor!» Durante nuestra vida física, tenemos oportunidades para servir a Jesús. Pero un día estaremos realmente en Su presencia. Nuestro temor desaparecerá cuando Le veamos cara a cara. ¡Eso es el «todavía mejor» del que está hablando el apóstol Pablo! -

PARA EL CRISTIANO, EL TEMOR A LA MUERTE
CEDERA ANTE LA PLENITUD DE LA VIDA

20.12.07

Titulo


Dios puso la arena como frontera del mar. -Jeremías 5:22

No pasa un solo año sin que algún desastre natural cause caos en algún lugar en el mundo. Inundaciones, huracanes y tsunamis destruyen vidas, hogares y medios de sustento.

Nadie argumentaría que los mares tienen un «derecho» a violar sus límites establecidos, y chocar rebasando las costas. De hecho, las personas están de acuerdo en que el desastre siempre sucede cuando el mar sobrepasa la línea costera. Dios mismo ha «[puesto] la arena como frontera del mar» (Jer. 5:22).

Dios también estableció límites para el comportamiento humano. Sin embargo, no pasa un solo día sin incontables violaciones a Sus mandamientos, dando como resultado desastrosas consecuencias físicas y espirituales. Sorprendentemente, a menudo argumentamos que tenemos el «derecho» a violar estos límites.

En los días del profeta Jeremías, el pueblo de Dios se había salido de los límites, usando el engaño para enriquecerse y negarse a defender a los necesitados (5:27-28). El resultado fue el desastre. Dios dijo: «Vuestros pecados os han privado del bien» (v. 25).

Hay un orden inherente dentro de la creación. Violarlo acarrea consecuencias inherentes. Dios en Su bondad nos comunicó de manera sencilla y amorosa el orden de las cosas para que podamos evitar dichas consecuencias. Somos sabios cuando conocemos estos límites prescritos por Él y nos mantenemos dentro de ellos. -
¡IGNORAR EL ORDEN DE DIOS LLEVA AL DESORDEN!

El camino tranquilo

Lectura: Marcos 6:30-46

Venid, apartaos de los demás a un lugar solitario y descansad un poco. -Marcos 6:31

Ochenta kilómetros antes de llegar a mi destino, me desvié de la transitada carretera y conduje la distancia restante hacia la ciudad por una pintoresca avenida. Conduje lentamente esa tarde de finales de octubre, deteniéndome a menudo para saborear las vistas de la montaña y las últimas brillantes hojas del otoño. El viaje no fue eficiente en términos de llegar rápidamente a mi destino, pero fue efectivo en cuanto a la restauración de mi alma.

La experiencia hizo que me preguntara: «¿Cuán a menudo voy por el camino tranquilo con Jesús? ¿Salgo de la autopista de mis responsabilidades y preocupaciones para centrar mi atención en Él por un momento cada día?»

Después de que los discípulos de Jesús culminaron un exigente periodo ministerial, el Maestro les dijo: «Venid, apartaos de los demás a un lugar solitario y descansad un poco» (Mr. 6:31).
En vez de unas largas vacaciones, sólo tuvieron un corto paseo en barca juntos antes de que las multitudes se apiñaran alrededor de ellos. Los discípulos presenciaron la compasión del Señor y participaron con Él para satisfacer las necesidades de las multitudes (vv. 33-43). Cuando finalmente el largo día terminó, Jesús buscó renovación en la oración con Su Padre Celestial (v. 46).

Jesús nuestro Señor siempre está con nosotros, sea nuestra vida frenética o tranquila, pero es de gran valor tomarse un tiempo cada día para ir por el camino tranquilo con Él.

EL TIEMPO QUE SE INVIERTE CON EL SEÑOR
SIEMPRE ES TIEMPO BIEN INVERTIDO

18.12.07

Oraciones perdidas

Lectura: Salmos 86:1-7

En el día de la angustia Te invocaré, porque Tú me responderás. -Salmos 86:7

El titular decía así: Oraciones no contestadas: se encontraron cartas para Dios que fueron lanzadas al mar.

Las cartas, 300 en total y enviadas a un pastor en Nueva Jersey, habían sido lanzadas al océano, la mayoría de ellas sin haber sido abiertas. Hacía tiempo que el pastor había fallecido. Es un misterio cómo aparecieron las cartas flotando en el oleaje de las costas de Nueva Jersey. Las cartas iban dirigidas al pastor porque él había prometido orar. Algunas de las cartas pedían cosas frívolas; otras fueron escritas por cónyuges, hijos o viudas angustiados. En ellas, vertían sus corazones a Dios, pidiendo ayuda para parientes que estaban abusando de las drogas o el alcohol o para cónyuges que les eran infieles.
En una de estas cartas, una mujer le pedía a Dios un hombre que fuera un esposo para ella y un padre que amara a su hijo. El periodista concluyó que todas eran «oraciones no contestadas».

¡No es así! Si las personas que escribieron dichas cartas clamaron a Dios, Él escuchó cada una de ellas. Ninguna oración sincera se pierde sin llegar a Sus oídos. «Todo mi anhelo está delante de Ti -escribió David en medio de una profunda crisis personal- y mi suspiro no Te es oculto» (Sal. 38:9).
David entendía que podemos echar todas nuestras preocupaciones sobre el Señor, aun cuando nadie más ore por nosotros. Él concluyó con confianza: «En el día de la angustia Te invocaré, porque Tú me responderás» (86:7).

JESUS ESCUCHA NUESTRO GEMIDO MAS DEBIL

17.12.07

Buen viaje

Lectura: 2 Timoteo 4:1-8

El tiempo de mi partida ha llegado. -2 Timoteo 4:6

La palabra partida, dicha por Pablo en 2 Timoteo 4:6 está cargada de trascendencia. Significa «soltar» o «desamarrar». Es una palabra que vuelve a usar cuando dice en un suspiro: «Pues de ambos lados me siento apremiado, teniendo el deseo de partir y estar con Cristo» (Fil. 1:23).

Partida es un término náutico que sugiere «embarcar» -levar anclas, soltarnos de las cuerdas que nos amarran a este mundo y comenzar a navegar. Es una maravillosa metáfora para el término morir.

Para los creyentes en Cristo, la muerte no es un fin sino un comienzo. Significa dejar este viejo mundo atrás y llegar a un lugar mejor, culminando el propósito para el cual fuimos hechos. Es un momento para gozarnos y emocionarnos y exclamar con el corazón: «¡Buen viaje!»

Sin embargo, todos los viajes están llenos de incertidumbre, en especial aquellos que cruzan aguas por las que nadie ha navegado antes. No le tememos a la muerte tanto como le tememos a dicho pasaje. ¿Quién sabe qué peligros hay por delante?

Pero este no es un viaje inexplorado. Hay Alguien que hizo el viaje antes que nosotros, y ha regresado para llevarnos a salvo durante el recorrido. Aunque pasemos por el valle de la sombra de muerte, Dios está con nosotros durante todo el camino (Sal. 23:4). Sus manos están al timón mientras nos guía hacia el puerto celestial que ha preparado para nosotros (Jn. 14:1-3). -DHR

AQUELLOS QUE TEMEN A DIOS
NO NECESITAN TEMER A LA MUERTE

14.12.07

Tan sólo un remache


Pero la sabiduría de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, . . . sin vacilación, sin hipocresía. -Santiago 3:17

Los científicos han determinado que puede que los remaches defectuosos hayan sido la causa del rápido hundimiento del «imposible de hundir» HMS Titanic.
Según los investigadores que recientemente examinaron partes recuperadas del naufragio, remaches impuros hechos de hierro forjado en vez de acero causaron que el casco del barco se abriera como una cremallera. El Titanic demuestra la insensatez de gastar recursos en equipo lujoso y promoción pública mientras se descuidaban las partes «sencillas».

En un sentido, las iglesias son como los barcos, y muchas de sus personas son como los remaches. Aunque parecen insignificantes, los remaches son esenciales para mantener el barco unido y a flote.

Los sentimientos de insignificancia proliferan estos días, aun más entre los cristianos, y algunos hacen cosas hirientes para hacerse sentir importantes.
Santiago dice: «Porque donde hay celos y ambición personal, allí hay confusión y toda cosa mala» (3:16). Las personas corrompidas por los deseos mundanos de la belleza, la riqueza y el poder pueden derribar grandes iglesias, pero las personas que son puras y sin mancha (1:27) mantienen a las iglesias unidas.

Como miembros de la Iglesia de Dios, tenemos que ser «remaches» sin defecto. Cuando seamos puros (Stgo. 3:17), fuertes (Ef. 6:10) y firmes (1 Co. 15:58), el Señor podrá usarnos para mantener Su barco a flote en los momentos de crisis. -JAL

COSA GRANDE ES SER FIEL
EN LAS COSAS PEQUEÑAS

13.12.07

La Marca es Jesucristo

Lectura 1Pedro 1:13-16
Por tanto, ceñid los lomos de vuestro entendimiento, sed sobrios, y esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado; como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuest ra ignorancia; sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo. 1Pe 1:13-16
Hoy en día muchos viven como el mundo manda que debemos vivir, hacemos lo que se nos dice.El poder de las marcas sobre nuestras vidas es increíble, tanto así que si una marca nos dice que nos pongamos algo que sin esa marca es ridículo, lo hacemos, ¿Por qué? Bueno simplemente porque es de marca.
Haciendo un análisis nos damos cuenta que los seres humanos somos muy influenciables, esto se debe a que necesitamos identificarnos, necesitamos saber que pertenecemos y que significamos. Que pertenecemos a algo que es nuestro y valioso, que significamos algo para nuestros semejantes.
Cuando leo el texto en Pedro imagino la marca es “Jesucristo”, esta marca que nos identifica nos pide que seamos diferentes al resto del mundo, que no nos conformemos con lo que el mundo se conforma, sino que vivamos una vida identificada con aquel que es la marca.
Nuestra marca no es simplemente algo pasajero, Jesucristo será manifestado y con ellos nosotros heredaremos junto a el las promesas hechas. Llevar esta marca “Jesucristo” es ser como Él es, es pertenecer y identificarnos con Él.
No por que es una moda, sino por como dice: “Sed santos, porque yo soy santo”

¡CON ORGULLO DIGO MI MARCA ES JESUCRISTO!

12.12.07

La persuasión del crecimiento

Lectura: Hebreos 12:7-11


. . . , a los que han sido ejercitados por medio de ella [disciplina], les da después fruto apacible de justicia. -Hebreos 12:11


Mi tío Luis estaba desalentado por la falta de fruto en su naranjo. Alguien le dijo que tenía que golpear el tronco del árbol unas cuantas veces con una tabla.


Aparentemente, hay algo de verdad en este inusual método de alentar el crecimiento. Un experto en jardinería dice: «A veces, la hormona del florecimiento en el árbol parece atascarse y no sale ni una flor. Persuada cuidadosamente al árbol para que florezca, causándole un impacto. Golpee el tronco . . .varias veces, [lo que causará] pequeñas contusiones en la corteza». Este consejo puede estimular el crecimiento.


Cuando los problemas vienen a nuestras vidas, algunas veces nos sentimos como si hubiésemos sido golpeados por los lados. Sentimos desesperación y pronto nos preguntamos. ¿Por qué me está pasando esto a mí?


Una posibilidad es que Dios está usando una experiencia dolorosa para llamar nuestra atención. En Salmos 119:71, David escribió: «Bueno es para mí ser afligido, para que aprenda tus estatutos». Y Hebreos 12:11 dice que la disciplina «da después fruto apacible de justicia».


¿Está usando Dios el dolor en tu vida para, amorosamente, hacerte cambiar?


Puede que la época de tribulación no sea fácil, pero, si nos dejamos entrenar por ella, el resultado será un nuevo crecimiento en el que llegaremos a ser más como Su Hijo (Fil. 3:10).


LA AFLICCION POR EL PUEBLO DE DIOS PUEDE SER
LA HERRAMIENTA QUE NOS PONE Y NOS PREPARE
PARA SER MAS FRUCTIFEROS

11.12.07

Enciende las luces

Lectura: Mateo 5:13-20

Vosotros sois la luz del mundo. Una ciudad situada sobre un monte no se puede ocultar. -Mateo 5:14

A menudo las personas me preguntan qué es lo que más echo de menos de la época en que servía como presidente del Instituto Bíblico Moody. Sin duda son los estudiantes. Me encanta la pasión de ellos por Jesús y la manera en que se lo demuestran al mundo a su alrededor. A menudo, jefes no cristianos me hablaban de la ejemplar ética profesional de los estudiantes. Una vez el superintendente de la policía dijo: «Cuando los estudiantes del Instituto Moody regresan a su recinto universitario, es como si alguien encendiera las luces en esa zona de la ciudad».

Esto es exactamente lo que Jesús tenía en mente cuando dijo, «vosotros sois la luz del mundo» (Mt. 5:14). Es una poderosa ilustración en palabras del impacto del contraste. Debe haber una diferencia apreciable entre la integridad de los cristianos y la oscuridad preponderante de nuestro mundo.

No se trata sólo de hablar mucho de Jesús; se trata de las personas que nos observan. Aun cuando puede que no quieran oír acerca de Jesús, puedes estar seguro que están observando para ver si Él hace alguna diferencia en nuestras vidas. Cuando Jesús dijo «así brille vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas acciones» (v. 16), estaba afirmando que antes de que podamos hablar de nuestra fe tenemos que mostrar nuestra conducta.
Nuestra capacidad de brillar para Jesús se mide por nuestras buenas obras, que revelan Su imperiosa realidad en nuestras vidas. Encendamos las luces.

PARA GUIAR A LOS DEMAS
Y SACARLOS DE LA OSCURIDAD DEL PECADO
DEJALOS VER LA LUZ DE CRISTO EN TU VIDA

10.12.07

Sigue riéndote

Lectura: Salmos 126

El corazón alegre es buena medicina, pero el espíritu quebrantado seca los huesos. -Proverbios 17:22

Un juez le ha ordenado a un hombre que deje de prorrumpir en risa en el bosque.
Este hombre, contable de profesión, fue llevado al tribunal por uno de los varios deportistas que salen a correr por la zona y que dicen que sus carreras se han visto perturbadas por sus ensordecedores chillidos de gozo. Este hombre enfrenta hasta seis meses de cárcel si lo vuelven a atrapar.
Con 54 años, dice que va al bosque a reírse casi todos los días para aliviar el estrés. «Es parte de mi vida» -dice- «como comer, beber y respirar». Él cree que un corazón alegre, que se expresa por medio de la risa desbordante, es importante para su salud y supervivencia.

Un corazón alegre es imprescindible en la vida. Proverbios 17:22 dice: «El corazón alegre es buena medicina». Un corazón feliz afecta a nuestro espíritu y a nuestra salud física.

Pero hay un gozo más profundo y perdurable para aquellos que confían en el Señor, el cual se apoya en mucho más que la frivolidad y las circunstancias. Es un gozo basado en la salvación de Dios. Él ha provisto perdón de pecado y una relación restaurada con Él por medio de Su Hijo Jesús. Eso nos da un profundo gozo que las circunstancias no pueden alterar (Sal. 126:2-3; Hab. 3:17-18; Fil. 4:7).

¡Experimenta el gozo de conocer a Jesucristo hoy!

EL GOZO VIENE DEL SEÑOR QUIEN VIVE EN NOSOTROS
NO DE LO QUE SUCEDE ALREDEDOR DE NOSOTROS

7.12.07

El cofre y la joya

Lectura: Romanos 2:17-24

Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la extraordinaria grandeza del poder sea de Dios y no de nosotros. -2 Corintios 4:7

El ministro canadiense John Gladstone ha hecho una convincente aplicación de un triste episodio en la vida de Isaac Watts. Aquel famoso autor de himnos se enamoró de una bella joven, Elizabeth Singer. Ella admiraba la poesía, la mente y el espíritu de Watts, pero a pesar de toda su admiración, no pudo vencer la repulsión que le causaba la apariencia de él.

Isaac era bajo y delgado, con ojos grises que parecían dos ranuras, una nariz aguileña y grandes pómulos. Cuando le propuso matrimonio a Elizabeth, ella dio una respuesta de lo más hiriente: «Sr. Watts, si tan sólo pudiera decir que admiro el estuche tanto como admiro a la joya que contiene».

Gladstone hace una perturbadora analogía entre la «joya» del evangelio y el «estuche» de la Iglesia. ¡Cuántas personas han rechazado las buenas nuevas debido a sus testigos a menudo sinceros pero con demasiado celo! ¿Acaso somos repulsivos y poco afectuosos sin saberlo? ¿Cómo podemos ser una «guía de los ciegos, luz de los que están en tinieblas» (Ro. 2:19) si la belleza de Jesús no puede verse dentro de nosotros?

Proclamemos el evangelio por todos los medios posibles. Pero oremos para que el Espíritu Santo nos haga amables y amorosos como personas, y libres de pecado para que podamos atraer a los demás hacia Él.

LA RECTITUD EN EL CORAZON
PRODUCE LA BELLEA EN EL CARACTER

6.12.07

El gran médico

Lectura: Juan 9:1-7

Él mismo tomó nuestras flaquezas y llevó nuestras enfermedades. -Mateo 8:17

Al reflexionar sobre su deteriorada salud, John Donne (1572-1631) describió sus sentimientos cuando los médicos le examinaban para encontrar «la raíz y el motivo» de una grave enfermedad. En murmullos, deliberaban acerca de sus conclusiones fuera de la habitación del enfermo.

Al principio, Donne estaba asustado, pero con el tiempo vio compasión en los rostros de los doctores y comenzó a confiar en ellos. La preocupación de ellos le recordaba a Donne que él podía confiar en el Gran Médico. Al leer los evangelios, vio el rostro de Dios el Padre en el rostro tierno y compasivo de Jesús.

Muchos de nosotros luchamos con nuestros pensamientos acerca de Dios, especialmente durante la enfermedad. Tal vez crecimos asistiendo a una iglesia que mostraba a un Dios iracundo que nos mandaba enfermedades. ¿Podemos confiar en Él? Al igual que Donne, nos volvemos a los evangelios para encontrar nuestra razón para confiar en Dios. Y la encontramos en Su Hijo, Jesús, quien tuvo una inigualable compasión para aquellos que estaban afligidos, sin importar la razón.

Así que hacemos la misma oración de Donne: «Líbrame, por lo tanto, oh, Dios mío, de estas vanas imaginaciones» - la creencia de que por nuestro pecado hemos perdido la bondad y la misericordia de Dios. Como Donne lo dijo sabiamente, el Gran Médico «conoce nuestras debilidades naturales, por cuanto Él las tuvo, y conoce el peso de nuestros pecados, por cuanto pagó un caro precio por ellos».

LA CRUZ DE JESUS ES LA SUPREMA EVIDENCIA
DEL AMOR DE DIOS.- OSWALD CHAMBERS

5.12.07

Cuando no sabemos qué decir

Lectura: Job 6:1-14

Para el abatido, debe haber compasión de parte de su amigo. -Job 6:14

Roy Clark y su padre se sentaron en el automóvil familiar en el estacionamiento de la funeraria por varios minutos. Como adolescente que era, no supo cómo responder cuando su padre puso la cabeza entre sus manos y gimió, «¡no sé qué decir!»


Una amiga de su iglesia había sufrido un accidente automovilístico. Ella había sobrevivido, pero sus tres hijas murieron cuando un camión chocó contra su vehículo. ¿Qué podían decirle a su amiga en un momento como éste?


En la Biblia se nos dice que, durante el tiempo de sufrimiento y llanto de Job, sus tres amigos vinieron a hacer duelo con él y consolarlo. Durante los primeros siete días se sentaron y sollozaron con él porque tenía un gran dolor (Job 2:11-13). «Nadie le dijo una palabra, porque veían que su dolor era muy grande» (v. 13). Sólo su presencia ya era un consuelo para él.


Pero después comenzaron a sermonearle. Le dijeron que probablemente había pecado y que Dios estaba castigándole (4:7-9).


Cuando Job finalmente pudo contestar, les dijo a sus amigos lo que necesitaba de ellos. Les pidió razones para seguir teniendo esperanza (6:11), amabilidad (v. 14), y palabras que no supusieran culpa (vv. 29-30).


Recordar la historia de Job y sus amigos puede ayudarnos cuando no sabemos qué decir.

CUANDO ALGUIEN ESTA SUFRIENDO Y LLORANDO
UNA PERDIDA, ESCUCHA, NO SERMONEES

4.12.07

Advertencia y respuesta

Lectura: 1 Tesalonicenses 5:1-11

Por tanto, no durmamos como los demás, sino estemos alerta y seamos sobrios. -1 Tesalonicenses 5:6

Cuando una peligrosa tormenta de nieve azotó a Colorado Springs a finales de octubre del 2006, sus habitantes recibieron amplias advertencias. Los meteorólogos comenzaron a pronosticar la tormenta 36 horas antes de su llegada. En una cálida y soleada tarde, las personas entraban como enjambres en las tiendas de comestibles para comprar suministros, mientras las tiendas de neumáticos trabajaban horas extras para satisfacer la demanda de accesorios para el invierno.
Todos hablaban acerca de la tormenta que se avecinaba. Incluso antes de que comenzara a caer la nieve, las escuelas y las empresas anunciaron que estarían cerradas ese día. Cuando la tormenta azotó con ventiscas de nieve y temperaturas bajo cero, la mayoría de las personas estaban a salvo en casa.

Cuando aceptamos una advertencia, nuestro comportamiento cambia. Esto es cierto en cada área de la vida, incluyendo en nuestro caminar de fe. Pablo les escribió a los cristianos en Tesalónica, recordándoles que el día del Señor llegaría de manera inesperada, como un ladrón en la noche (1 Ts. 5:2). Su llamado a la acción les advirtió de que evitasen el letargo espiritual permaneciendo alertas y con dominio de sí mismos (v. 6).

El desafío de Pablo hacía eco a las propias palabras de Jesús instando a Sus seguidores a estar vigilantes y listos, «porque a la hora que no pensáis vendrá el Hijo del Hombre» (Mt. 24:44).

Si creemos en la palabra de nuestro Señor acerca de Su venida, ¿de qué manera afectará esto hoy a nuestros pensamientos y a nuestras acciones?
¡TODO CRISTIANO DEBE ESTAR ATENTO Y EXPECTANTE
NO SER UN ESPECTADOR DORMIDO!

Responsabilidades aplastantes


No les tengáis miedo; acordaos del Señor, que es grande y temible. -Nehemías 4:14

Mientras el resultado de la Segunda Guerra Mundial todavía era incierto, Franklin Roosevelt murió y Harry Truman asume como el siguiente presidente de los Estados Unidos. Al día siguiente, el Presidente Truman les dijo a los periodistas: «Cuando me dijeron ayer lo que había pasado, sentí como que la luna, las estrellas y todos los planetas se me habían caído encima». Ciertamente, Truman enfrentó responsabilidades aplastantes.

Nehemías fue un gran líder que también enfrentó cargas abrumadoras. Acompañado por exiliados judíos que habían regresado de Babilonia, Nehemías recibió la tarea de reconstruir los muros de Jerusalén. En medio de una terrible oposición, se negó a ser intimidado por los abucheos y las amenazas del enemigo.
En vez de ello, este hombre de Dios organizó una estrategia mixta de construcción y defensa militar, apoyando con oraciones su trabajo: «Entonces oramos a nuestro Dios y, para defendernos, montamos guardia contra ellos de día y de noche» (Neh. 4:9).
Nehemías trató las amenazas constantes que los obreros enfrentaban animándoles para que volvieran a centrar su atención en Dios: «No les tengáis miedo; acordaos del Señor, que es grande y temible» (v. 14).

¿Estás enfrentando responsabilidades aplastantes hoy? Orar pidiendo la ayuda de Dios y armar un plan práctico puede darte la fortaleza para completar la tarea.

DIOS NOS INVITA A ECHARLE A EL NUESTRAS CARGAS