28.2.11

¿A QUÉ TE DEDICAS?


Lecutra: Santiago 3: 8


¿Sabías que el sector de la construcción tiene una importancia vital en la economía de cualquier país desarrollado? Esto se debe de cierto modo, "a que es uno de los principales motores de la actividad productiva y económica en general". Cuando un país tiene su economía "enferma", por lo general lo primero que se paraliza es el sector de la construcción y eso acarrea graves problemas, ya que genera mucha cesantía y por ende pobreza.


Tanto en nuestra propia vida, como en nuestro hogar, trabajo o iglesia, el factor "cosntrucción" también es un asunto vital. No hablo del tipo de construcción que realizamos con nuestras manos y el sudor de nuetra frente, sino de aquel que realizamos con un pequeño músculo que tenemos dentro de nuestra boca, la lengua, esa que "nadie puede domar... porque es un mal irrefrenable, lleno de veneno mortal". Santiago 3:8


¿No hay quién pueda controlar su lengua? Al parecer no, pero el Señor si puede controlar nuestro corazón, simpre y cuando se lo permitamos. Entonces, no se trata de medir las palabras que decimos, sino de medir las intenciones del corazón.


Qué tremenda responsabilidad tenemos entre manos: Tenemos el poder de decidir si nos dedicamos a edificar y a bendecir o bien nos dedicamos a destruir y arruinar nuestra vida y la de quienes nos rodean, pero... ¿Cómo lograr construir?


Existe un dicho muy cierto que dice: "Dime con quien andas y te diré quien eres". No hay duda que en la medida que pasamos más tiempo con alguien, nos contagiamos de su forma de ser, de sus dichos, sus costumbres, sus ademanes y forma de pensar. Entonces, ¿porqué no juntarnos a diario con nuestro Señor, para terminar siendo, haciendo y diciendo las cosas como Él lo hace?


Nuestra boca terminará hablando lo que está en nuestro corazón y si nos hemos pasado el día cerquita de Jesús, nuestra lengua terminará demostrándolo.


Como todo buen arquitecto o ingeniero, sentémonos a hacer una cuidadosa planificación, y con toda la paciencia y el amor que solo Dios nos puede dar, dediquémonos a través de nuetras palabras a animar y edificar a otros. Usemos nuestra lengua para construir y no destruir.


Especialidades juveniles

18.2.11

ACTIVA EL PODER DE DIOS EN LA CRISIS

Lectura: Salmos 34
Algunas veces nuestros problemas llegan a ser tan grandes y tran abrumadores que nuestra Fe falla. Hasta el mismo David pasó esta situación. Hubo momentos en que al fallarle su Fe y depender de su propio criterio cometió errores en momentos de desesperación. Podemos aprender de su experiencia.
En el Salmo 34, David nos relata como debemos reaccionar ha estas situaciones y momentos en que nuestra Fe puede debilitarse; como debemos participar activamente en la alabanza y en la oración para recibir protección y dirección de Dios en nuestras vidas en especial en los momentos de crisis.
David nos exhorta a dar alabanza a Dios tanto en los buenos tiempos como en los malos tiempos.
Sabemos que no es fácil alabar en los malos tiempos pero es necesaria tu participación activa en la alabanza. La alabanza evitará que tu Fe decaiga y te mantendrá activado en el poder de Dios.
También nos exhorta a que recordemos todos los momentos en que Dios ha bendecido nuestras vidas en el pasado. David nos invita a que alabemos a Dios diciéndole: Señor tu eres grande y poderoso en ti y solo en ti confío para que me guíes, me protejas y me suplas toda necesidad.
Te invitamos a que en esos momentos difíciles confíes en Él y no temas ni desmayes. En lugar de atemorizarnos y debilitar nuestra Fe, debemos depender de Él. Dios nunca le falta a los que le buscan por que los que buscan a Jehová no tendrán falta de ningún bien.
A medida que confiamos cada día en Él, experimentaremos cuan bueno es el Señor.
Que Dios te siga bendiciendo.

Jóvenes de Cristo

13.2.11

Manzanas Fuji


Lectura: Mateo 23: 27-28

Existe una inmensa variedad de manzanas, pero mis favoritas son sin duda las manzanas "Fuji", una variedad desarrollada en Japón, a finales de 1930 e introducida en el mercado en 1962.

Estas manzanas se caracterizan por ser grandes y redondas, de color rojo con algunas franjas amarillo-verdosas. Su carne es firme, muy dulce, jugosa y crocante.
Por lo general estas manzanas se venden durante el otoño y el invierno y tiene larga vida.

Dicen que si se las refrigera pueden llegar a durar de 5 a 6 meses.
Cuando se acercaba el verano vi en la frutería un estante lleno de grandes y jugosas manzanas "Fuji" y no resistí la tentación de comprar algunas. Ya en casa al comer una de ellas me llevé una gran desilusión.

Aquellas manzanas aparentemente buenas, sanas, dulces y jugosas, estaban secas por dentro, oxidadas y muy desabridas... ¿No te suena familiar?
Refiriéndose de los fariseos y maestros de la ley Jesús expresó las siguientes palabras: "¡Ay de ustedes, maestros de la ley y fariseos, hipócritas!, que son como sepulcros blanqueados. Por fuera lucen hermosos pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de podredumbre. Así también ustedes, por fuera dan la impresión de ser justos pero por dentro están llenos de hipocresía y de maldad". Mateo 23: 27-28

En nuestras familias, iglesias, (o en nosotros), podemos encontrar cristianos de hermosa apariencia, pero por dentro podemos estar oxidados y deteriorados por el paso del tiempo, por la insípida religiosidad y por el seco legalismo. Es decir, vivir aparentando un estilo de vida santa y consagrada.

Viviendo nuestra fe no por una convicción real y una verdadera comunión con Dios, procurando agradarle haciendo Su voluntad, sino más bien como un espectáculo que montamos domingo a domingo o cada vez que sea necesario frente a un "público" al cual queremos apantallar con un estilo de vida muy "espiritual", mientras por otro lado seguimos haciendo lo que nos da la gana.

Eso es lo que Jesús denomina "tumbas pintadas de blanco", o sea ¡hipócritas!
Gálatas 6:7 nos previene: "No se engañen: de Dios nadie se burla. Cada uno cosecha lo que siembra". Tal vez podamos engañar a una o varias personas pero no a Dios. Pidamos Su ayuda para evaluar con honestidad aquellas áreas que necesitamos mejorar, cambiar o desechar.

Muéstranos Señor aquellas áreas débiles que hemos evitado enfrentar y tratar, porque tarde o temprano nos debilitarán y harán caer e impedirán que crezcamos. Ayúdanos, tal como lo hizo Jesús, a desarrollarnos tanto en lo físico, como en lo mental, emocional y lo espiritual para no terminar desnutridos, inestables e inseguros en alguna de esas áreas. Y líbranos Padre de aquellas actividades o compañías que terminen por echarnos a perder.

No queremos ser manzanas de apariencia suculenta y en el fondo estar podridos y perdernos del maravilloso plan de vida que tienes para nosotros.

7.2.11

Mi Tiempo


Lectura: Juan 15:13


Leí en un artículo; (autor desconocido), que hablaba sobre el valor y la importancia del tiempo.


Por ejemplo, para darnos cuenta del valor de un año, pregúntale a un alumno que acaba de repetir su año escolar. Por el valor de un mes, a una mamá que dio a luz a un bebé prematuro.


Por el valor de una semana, preguntale al editor de un periódico semanal lo que significan las fechas de cierre. Por el valor de una hora, a una pareja de novios enamorados que esperan encontrarse. Por el valor de un minuto, a una persona que perdió el avión. Por el valor de un segundo, a una persona que acaba de evitar un accidente y por último, por el valor de una milésima de segundo, a un atleta que ganó una medalla de plata en lugar de una de oro en las Olimpiadas.


Obviamente existen excepciones, hay quienes no valoran el tiempo, que sólo lo dejan pasar, y que creen que para lo único que sirve es para desperdiciarlo. Sin embargo, para la gran mayoría de las personas, nuestro tiempo es algo que atesoramos como una joya.



¿Dar la vida por alguien?... Mmm, podría ser por alguno de mis tres hijos, o por mis nietas, pero... ¿por un amigo?, debo ser franca: no sé si lo haría.


Recientemente me pidieron que hiciera el siguiente ejercicio y te pido que hagas lo mismo.


Cambia la palabra "Vida" (de Juan 15:13), por la palabra "tiempo". O sea: "Nadie tiene amor más grande que el dar su tiempo por sus amigos".


Jesús no necesariamente se refiere a que nos crucifiquen en una cruz para demostrar nuestro amor por los amigos, más bien nos insta a dejar de pensar tanto en nosotros, salirnos del primer lugar de nuestra lista de prioridades y volver nuestros ojos y nuestras actitudes, hacia nuestros amigos. ¿Cómo?, mostrándoles con hechos concretos nuestro amor por ellos: invitando a tu casa, saludándolos para su cumpleaños, llamándoles por teléfono, escuchándoles, ayudándoles en sus necesidades, acompañándoles, aconsejándoles, etc.


Hoy en día miles de personas gastan considerables cifras de dinero con tal de ser escuchados. Son muy pocas las personas que están dispuestas a dar de su tiempo a otros.- " Mi tiempo vale oro, mi tiempo es dinero, el tiempo no me va a esperar", es lo que dice la gente y puede que tengan mucha razón, ¡nuestro tiempo es vida!, pero esa es precisamente la vida que Jesús pide que estemos dispuestos a dar a quien tanto lo necesita, nuestros amigos.


Piensa por un instante en la cantidad de cosas que podríamos realizar. Cosas que pueden cambiar, o marcar la vida de una persona: Un abrazo, un "te amo", una sonrisa, un "muchas gracias", etc. Cosas tan sencillas, pequeños-grandes detalles que no nos robarán nuestro tiempo, sino que bendecirán y darán sentido a cada día de nuestra vida.