Lectura: Juan 15:13
Leí en un artículo; (autor desconocido), que hablaba sobre el valor y la importancia del tiempo.
Por ejemplo, para darnos cuenta del valor de un año, pregúntale a un alumno que acaba de repetir su año escolar. Por el valor de un mes, a una mamá que dio a luz a un bebé prematuro.
Por el valor de una semana, preguntale al editor de un periódico semanal lo que significan las fechas de cierre. Por el valor de una hora, a una pareja de novios enamorados que esperan encontrarse. Por el valor de un minuto, a una persona que perdió el avión. Por el valor de un segundo, a una persona que acaba de evitar un accidente y por último, por el valor de una milésima de segundo, a un atleta que ganó una medalla de plata en lugar de una de oro en las Olimpiadas.
Obviamente existen excepciones, hay quienes no valoran el tiempo, que sólo lo dejan pasar, y que creen que para lo único que sirve es para desperdiciarlo. Sin embargo, para la gran mayoría de las personas, nuestro tiempo es algo que atesoramos como una joya.
¿Dar la vida por alguien?... Mmm, podría ser por alguno de mis tres hijos, o por mis nietas, pero... ¿por un amigo?, debo ser franca: no sé si lo haría.
Recientemente me pidieron que hiciera el siguiente ejercicio y te pido que hagas lo mismo.
Cambia la palabra "Vida" (de Juan 15:13), por la palabra "tiempo". O sea: "Nadie tiene amor más grande que el dar su tiempo por sus amigos".
Jesús no necesariamente se refiere a que nos crucifiquen en una cruz para demostrar nuestro amor por los amigos, más bien nos insta a dejar de pensar tanto en nosotros, salirnos del primer lugar de nuestra lista de prioridades y volver nuestros ojos y nuestras actitudes, hacia nuestros amigos. ¿Cómo?, mostrándoles con hechos concretos nuestro amor por ellos: invitando a tu casa, saludándolos para su cumpleaños, llamándoles por teléfono, escuchándoles, ayudándoles en sus necesidades, acompañándoles, aconsejándoles, etc.
Hoy en día miles de personas gastan considerables cifras de dinero con tal de ser escuchados. Son muy pocas las personas que están dispuestas a dar de su tiempo a otros.- " Mi tiempo vale oro, mi tiempo es dinero, el tiempo no me va a esperar", es lo que dice la gente y puede que tengan mucha razón, ¡nuestro tiempo es vida!, pero esa es precisamente la vida que Jesús pide que estemos dispuestos a dar a quien tanto lo necesita, nuestros amigos.
Piensa por un instante en la cantidad de cosas que podríamos realizar. Cosas que pueden cambiar, o marcar la vida de una persona: Un abrazo, un "te amo", una sonrisa, un "muchas gracias", etc. Cosas tan sencillas, pequeños-grandes detalles que no nos robarán nuestro tiempo, sino que bendecirán y darán sentido a cada día de nuestra vida.





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