
Lectura: 1ª Pedro 1: 18-19
Seguramente has escuchado o visto en televisión el programa "rescate 911". En él se muestran impactantes casos de la vida real, donde policías, bomberos, rescatistas o bien personas comunes y corrientes han salvado la vida de personas que se encontraban, al borde de la muerte.
Los recates por lo general están asociados a casos dramáticos, extremos, donde no solo está en juego la vida de la persona en peligro, sino la de aquella que va en su ayuda. En estos días de celebración del Bicentenario, por las Fiestas Patrias de Chile, (y la de varios otros países de Latinoamérica), vuelve a la mente la palabra "rescate".
Es un mes donde recordamos lo que hombres valientes, los padres de la patria, hicieron doscientos años atrás, pagando el precio para lograr que Chile, que era una colonia gobernada por España, dejara de serlo y se convirtiera en un país totalmente independiente. Estamos hablando de la "Independencia".
La Biblia nos habla del más impactante caso de rescate realizado jamás.
Nuestro Padre celestial determinó miles de años atrás, que su Hijo Jesús sería el Héroe de héroes que pagaría el precio más alto que jamás se pudiera pagar, su preciosa sangre, para ir en nuestro rescate, para poder así ser verdaderamente libres.
Como bien saben, ustedes fueron rescatados de la vida absurda que heredaron de sus antepasados. El precio de su rescate no se pagó con cosas perecederas, como el oro o la plata, sino con la preciosa sangre de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin defecto. 1ª Pedro 1: 18-19
Jesús no solo nos liberó del gobierno de un hombre o de un país. Él dio su vida, para que la nuestra fuera literalmente transformada, para terminar con la esclavitud del pecado que nos gobernaba cuando Él no estaba en nosotros. Cortando las cadenas que nos oprimían permitiéndonos vivir en libertad.
Jesús compró nuestra libertad para que podamos vivir una vida abundante, experimentando a diario sus bendiciones y siendo capacitados por su Espíritu para hacer las cosas para las cuales Él nos hizo.
Seguramente has escuchado o visto en televisión el programa "rescate 911". En él se muestran impactantes casos de la vida real, donde policías, bomberos, rescatistas o bien personas comunes y corrientes han salvado la vida de personas que se encontraban, al borde de la muerte.
Los recates por lo general están asociados a casos dramáticos, extremos, donde no solo está en juego la vida de la persona en peligro, sino la de aquella que va en su ayuda. En estos días de celebración del Bicentenario, por las Fiestas Patrias de Chile, (y la de varios otros países de Latinoamérica), vuelve a la mente la palabra "rescate".
Es un mes donde recordamos lo que hombres valientes, los padres de la patria, hicieron doscientos años atrás, pagando el precio para lograr que Chile, que era una colonia gobernada por España, dejara de serlo y se convirtiera en un país totalmente independiente. Estamos hablando de la "Independencia".
La Biblia nos habla del más impactante caso de rescate realizado jamás.
Nuestro Padre celestial determinó miles de años atrás, que su Hijo Jesús sería el Héroe de héroes que pagaría el precio más alto que jamás se pudiera pagar, su preciosa sangre, para ir en nuestro rescate, para poder así ser verdaderamente libres.
Como bien saben, ustedes fueron rescatados de la vida absurda que heredaron de sus antepasados. El precio de su rescate no se pagó con cosas perecederas, como el oro o la plata, sino con la preciosa sangre de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin defecto. 1ª Pedro 1: 18-19
Jesús no solo nos liberó del gobierno de un hombre o de un país. Él dio su vida, para que la nuestra fuera literalmente transformada, para terminar con la esclavitud del pecado que nos gobernaba cuando Él no estaba en nosotros. Cortando las cadenas que nos oprimían permitiéndonos vivir en libertad.
Jesús compró nuestra libertad para que podamos vivir una vida abundante, experimentando a diario sus bendiciones y siendo capacitados por su Espíritu para hacer las cosas para las cuales Él nos hizo.
¡¡Gracias Jesús por ser el autor de nuestra verdadera Independencia!!
Especialidades Juveniles




No hay comentarios.:
Publicar un comentario