
Lectura: Apocalipsis 3:4-22
He aquí, Yo estoy a la puerta y llamo, si alguno oye Mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él Conmigo. -Apocalipsis 3: 20
Si hiciera la pregunta "¿Dónde está Wally?", seguro que te acordarías de esos populares libros ilustrados para niños en los añor 80. A ese muchachito de camisa a rayas rojas y blancas y con sombrero, le encantaba esconderse en las páginas en medio de una recargada secuencia de imágenes que hacían casi imposible encontrarle.
Gracias a Dios, encontrar a Jesús es mucho más fácil que encontrar a Wally. Jesús no juega al escondite. Él dice "He aquí, Yo estoy a la puerta y llamo" (Apocalipsis 3: 20). Puedes encontrale a la entrada de tu corazón -la escencia de tu existencia- esperando entrar. No quiere simlemente conocerte en la iglesia, o que Le mantengas a raya en las periferias de tu vida. Mas bien, Él anhela estar en el centro de tus sueños, decisiones y deseos. Quiere una relación de verdad con tu verdadero yo.
Y con todo lo maravilloso que es eso, tengo que advertirte que puede que sea un poquito inquietante. Sin duda alguna, tu corazón está albergando algunas cosas que Él quiere trabajar. Pero no hay nada más valioso que la intimidad con Él. Recibe a Jesús y Él limpiará todo el desorden hasta que el aire se sienta fragante y fresco con la pureza, el poder y el placer de su presencia.
¿Quién está llamando a la puerta de tu corazón? ¡Es Jesús! ¡Qué maravilloso!
He aquí, Yo estoy a la puerta y llamo, si alguno oye Mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él Conmigo. -Apocalipsis 3: 20
Si hiciera la pregunta "¿Dónde está Wally?", seguro que te acordarías de esos populares libros ilustrados para niños en los añor 80. A ese muchachito de camisa a rayas rojas y blancas y con sombrero, le encantaba esconderse en las páginas en medio de una recargada secuencia de imágenes que hacían casi imposible encontrarle.
Gracias a Dios, encontrar a Jesús es mucho más fácil que encontrar a Wally. Jesús no juega al escondite. Él dice "He aquí, Yo estoy a la puerta y llamo" (Apocalipsis 3: 20). Puedes encontrale a la entrada de tu corazón -la escencia de tu existencia- esperando entrar. No quiere simlemente conocerte en la iglesia, o que Le mantengas a raya en las periferias de tu vida. Mas bien, Él anhela estar en el centro de tus sueños, decisiones y deseos. Quiere una relación de verdad con tu verdadero yo.
Y con todo lo maravilloso que es eso, tengo que advertirte que puede que sea un poquito inquietante. Sin duda alguna, tu corazón está albergando algunas cosas que Él quiere trabajar. Pero no hay nada más valioso que la intimidad con Él. Recibe a Jesús y Él limpiará todo el desorden hasta que el aire se sienta fragante y fresco con la pureza, el poder y el placer de su presencia.
¿Quién está llamando a la puerta de tu corazón? ¡Es Jesús! ¡Qué maravilloso!
JESUS ESTA A LA ENTRADA
DE TU CORAZON, ¡RECIBELE!
DE TU CORAZON, ¡RECIBELE!




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