- Un avión, un bote y equipo de pesca para ir el fin de semana con él a pescar, el auto de sus sueños, una jubilación, pagarle todas sus deudas, ¡un trabajo!... etc. Esas fueron algunas de sus respuestas.
Dios nos llevó a meditar en nuestra relación con los padres. Analizamos el lado bueno y el "feo", lo que nos gusta y admiramos de ellos y también vimos lo fácil que nos resulta criticarlos...
Cuando hicimos la pregunta, que mencioné arriba, a Daniela, una chica que fue por primera vez al grupo, pareció dar en el clavo, con el mensaje que Dios tenía para nosotros. Ella dijo: -"Yo le devolvería la vida, hace poco lo perdimos, él está muerto".
No podemos andar por la vida actuando y "portándonos bien", basados en el miedo o pánico que nos da el pensar que en cualquier momento podemos perder a nuestros padres. Sin embargo, nos guste o no, ¡es una realidad!, la ley de la vida. Las estadísticas nos indican que un alto porcentaje de nuestros padres morirán primero que nosotros.
¡Cuánta sabiduría, (no miedo), debemos tener para aprovechar bien el tiempo, las oportunidades, los recursos y sin duda a nuestros papás!
"Así que tengan cuidado de su manera de vivir. No vivan como necios sino como sabios, aprovechando al máximo cada momento oportuno, porque los días son malos." Efesios. 5:15-16
¡No desperdiciemos el tiempo! Suficientes son las cosas negativas que ya existen alrededor nuestro como para aumentarlos haciendo mal uso de los días que vivamos, o peor aún dejando de hacer algo que si está en nuestras manos poder hacer.
Nuestros padres, independientemente de cómo sean, son la mujer y el hombre que Dios eligió, (no por casualidad), para traernos al mundo y ser nuestros padres.
De acuerdo, no son perfectos, se han equivocado, tal vez han sido injustos, pero ya pasó, no hay nada que podamos hacer para volver el tiempo atrás. Lo que podemos hacer es redimir nuestro tiempo con ellos, haciendo un nuevo comienzo y viéndolos con otros ojos, inclusive perdonándoles si nos han dañado, y con ayuda de Dios, entregándoles todo el amor, que tal vez no les hemos demostrado ahora que todavía les tenemos con nosotros.
Ayúdanos a estar muy cerca tuyo Señor, para estar llenos de tu amor, y así poder honrar y amar a nuestros padres como tú deseas. Gracias por ellos, y por favor ayúdanos a ser buenos papás el día de mañana.




No hay comentarios.:
Publicar un comentario