
Lectura: Marcos 9: 2-13
No hay como estar enamorado. En el noviazgo experimentamos cosas muy especiales y únicas. Es como andar sobre nubes, los ojos brillan y en el estómago sentimos mariposas revolotenado.
Hermoso es también casarse y, cuando lo hacemos, lo mejor de lo mejor, es la famosa y tan ansiada "Luna de Miel". La Luna de Miel es y debe ser muy especial. Idealmente, en un lugar apartado para estar a solas con tu amado(a), donde nada perturbe ni interrumpa el poder manifestar en pleno la pasión y el amor que sientes por él(ella). ¡Lástima que dure tan poco tiempo!
Hermoso es también casarse y, cuando lo hacemos, lo mejor de lo mejor, es la famosa y tan ansiada "Luna de Miel". La Luna de Miel es y debe ser muy especial. Idealmente, en un lugar apartado para estar a solas con tu amado(a), donde nada perturbe ni interrumpa el poder manifestar en pleno la pasión y el amor que sientes por él(ella). ¡Lástima que dure tan poco tiempo!
Puede que no hatas experimentado este tipo de Luna de Miel en carne propia, sin embargo los cristianos también tenemos nuetras propias "Lunas de Miel" con Dios. Claro que no las llamamos así... Las llamamos "Encuentros", "Retiros", "Seminarios" o "Campamentos"... momentos especiales para hacer un alto en el camino y dejar todo a un lado para encontrarnos a solas con nuestro Amado.
Allí, solemos dar rienda suelta a nuestro amor, lo hacemos con pasión. Dios nos habla y somos tocados por su Espíritu e incluso podemos experimentar manifestaciones sobrenaturales. Pero, al iglaul que la Luna de Miel, los "Retiros Espirituales" terminan y debemos bajar de las "nubes".
Pedro, Juan y Jacobo vivieron junto a Jesús una experiencia sobrenatural cuando se fueron de "Retiro Espiritual" aun monte. De pronto, frente a sus narices, vieron a Jesús hablando con Moisés y con Eliás, y de inmediato Pedro sugirió: "Maestro, bueno es para nosotros que estemos aquí; y hagamos tres enramadas, una para ti, una para Moisés, y una para Eliás; no sabiendo lo que decía".-Marcos 9: 5-6
Hoy muchas parejas fracasan porque imaginan que el matrimonio será como una eterna Luna de Miel. Sin embargo, el desafío del matrimonio es ver cuánto tiempo permanecemos unidos a nuetro esposo(a), aún cuando la Luna de Miel haya terminado. O dicho de otro modo, cuánto podemos prolongar la pasión y el amor sin depender de señales especiales, sino experimentarlas en medio de lo natural y cotidiano.
A nosotros, al igual que los discípulos de Jesús, nos gustaría permanecer de "Retiro" para siempre. Nuestra relación de intimidad con Dios NO puede depender de retiros o de manifestaciones especiales. Son experiencias necesarias y tan maravillosas como la Luna de Miel, sin embargo Dios nos necesita como agentes de bendición en la vida diaria, en el lugar y con las personas que nos rodean, porque ahí están las necesidades.
Allí, solemos dar rienda suelta a nuestro amor, lo hacemos con pasión. Dios nos habla y somos tocados por su Espíritu e incluso podemos experimentar manifestaciones sobrenaturales. Pero, al iglaul que la Luna de Miel, los "Retiros Espirituales" terminan y debemos bajar de las "nubes".
Pedro, Juan y Jacobo vivieron junto a Jesús una experiencia sobrenatural cuando se fueron de "Retiro Espiritual" aun monte. De pronto, frente a sus narices, vieron a Jesús hablando con Moisés y con Eliás, y de inmediato Pedro sugirió: "Maestro, bueno es para nosotros que estemos aquí; y hagamos tres enramadas, una para ti, una para Moisés, y una para Eliás; no sabiendo lo que decía".-Marcos 9: 5-6
Hoy muchas parejas fracasan porque imaginan que el matrimonio será como una eterna Luna de Miel. Sin embargo, el desafío del matrimonio es ver cuánto tiempo permanecemos unidos a nuetro esposo(a), aún cuando la Luna de Miel haya terminado. O dicho de otro modo, cuánto podemos prolongar la pasión y el amor sin depender de señales especiales, sino experimentarlas en medio de lo natural y cotidiano.
A nosotros, al igual que los discípulos de Jesús, nos gustaría permanecer de "Retiro" para siempre. Nuestra relación de intimidad con Dios NO puede depender de retiros o de manifestaciones especiales. Son experiencias necesarias y tan maravillosas como la Luna de Miel, sin embargo Dios nos necesita como agentes de bendición en la vida diaria, en el lugar y con las personas que nos rodean, porque ahí están las necesidades.
VELEMOS POR TENER NUESTROS
ENCUENTROS DIARIOS CON DIOS
Y VIVIAMOSLOS CON LA MISMA PASION
DE UNA LUNA DE MIEL
ENCUENTROS DIARIOS CON DIOS
Y VIVIAMOSLOS CON LA MISMA PASION
DE UNA LUNA DE MIEL




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