11.6.09

IMPORTANCIA DE LAS RELACIONES PERSONALES

Lectura: 1 Juan 4: 7-21

Fortalecer las relaciones personales es esencial para predicar el evangelio y hacer discípulos en todas las naciones. Las relaciones inadecuadas levantan barreras para tertificar, establecer un niño espiritual, capacitar y discipular a otra persona, preparar a un discipulador, o servir como colaborador.

Los creyentes funcionan como una familia en la que hay amor, pero como toda familia, experimentan malentendidos y pasan por situaciones dolorosas. La comunicación entre los creyentes es el centro de su experiencia cristiana. Su relación con Dios, por medio de Cristo, te une con otros creyentes formando así el cuerpo de Cristo.

La muerte de Jesús en la cruz pagó la pena que tu pecado merecía y restauró la relación quebrantada con Dios. -Romanos 5: 1. También hizo posible que las relaciones entre los hijos de Dios sean las correctas. Juan dice que su amor por Dios se refleja en el amor del uno por el otro.

Si alguno dice: Yo amor a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el qu eno ama a su hermano a quién ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto? -1 Juan 4: 20-21

El amor de los unos por los otros es la manera de demostrar que hemos pasado de la muerte espiritual a la vida eterna en Cristo. Alguien que demuestra el amor de Cristo a los demás testifica de su vida eterna.

Debemos amar a los demás de palabra y de hecho, como dice 1 Juan 3:18 "Hijitos mío, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad".

Las diferencias de opiniones, conflictos de personalidades y luchas por el poder también dañan las relaciones personales entre los individuos. Los discípulos de Jesús lucharon con este concepto de amarse los unos a los otros a pesar de la naturaleza pecadora de las personas.

Los discípulos se enojaron con Santiago y Juan y estaban celosos de ellos porque querían tener lugares de preferencia en el reino. Nuestra relación con Cristo hace posible que restauremos las relaciones personales. Por medio del perdón podemos reconciliarnos con Dios y con los demás.

De acuerdo a Mateo 6: 14-15, el pecado destruye las relaciones humanas. Si tú no perdonas a los demás cuando te agravian, ¿cómo puedes esperar que Dios te perdone? El compañerismo al nivel humano se restaura mediant el perdón. 1 Juan 4: 20-21 reitera la seriedad del buen compañerismo con los demás.


SI NO AMAS A TU HERMANO, TIENE MUY POCO SENTIDO
DECIR QUE AMAS A DIOS

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