Lectura: Josué 22: 10-16, 21-29
Si oyeres que se dice... que han salido de en medio de ti hombres impíos que han instigado a los moradores... tú inquirirás y buscarás y con diligencia... Deuteronomio 13: 12-14
En abril del 2006, un doble de cine trató de saltar de la cima del edificio Empire State Building. En el último minuto, las autoridades le detuvieron y le acusaron de imprudencia temeraria. Después de que un juez estudiara cuidadosamente todos los hechos, desestimó los cargos, observando que el acusado había tomado los pasos necesarios para garantizar la seguridad de los demás. Con un paracaídas amarrado a su espalda, Jeb Corliss anteriormente había hecho trel mil saltos seguros, incluyendo saltos de las torres Petronas, de 450 metros de alto, en Kuala Lumpur, y la Torre Eiffel.
Si oyeres que se dice... que han salido de en medio de ti hombres impíos que han instigado a los moradores... tú inquirirás y buscarás y con diligencia... Deuteronomio 13: 12-14
En abril del 2006, un doble de cine trató de saltar de la cima del edificio Empire State Building. En el último minuto, las autoridades le detuvieron y le acusaron de imprudencia temeraria. Después de que un juez estudiara cuidadosamente todos los hechos, desestimó los cargos, observando que el acusado había tomado los pasos necesarios para garantizar la seguridad de los demás. Con un paracaídas amarrado a su espalda, Jeb Corliss anteriormente había hecho trel mil saltos seguros, incluyendo saltos de las torres Petronas, de 450 metros de alto, en Kuala Lumpur, y la Torre Eiffel.
A pesar de practicar un deporte muy arriesgado, el salto del Sr. Corliss es más seguro que el tipo de salto que casi tuvo lugar en Josué 22. Israel acababa de entrar en la conquista de Canaán, por un periodo de siete años. De repente, un alarmante rumor hizo surgir la posibilidad de una guerra civil. Se corrió la voz de que las familias que se habían establecido al este del Río Jordán habían construido un altar idólatra (Josué 22: 10).
Ese día se evitó una catástrofe nacional, solo porque alguien se tomó el tiempo de investigar los hechos y escuchar a las dos partes del conflicto (Josué 22: 16-29). Se evitó un terrible y costoso malentendido. Se dio honra a la sabiduría de Dios (Josué 22: 31). Nuestro amoroso Señor enseñó a Su pueblo que el costo de escuchar en muchísimo menor que el costo de sacar conclusiones equivocadas.
SACAR LAS CONCLUSIONES EQUIVOCADAS
ES UNO DE LOS PELIGROS MAS GRANDES
ES UNO DE LOS PELIGROS MAS GRANDES




No hay comentarios.:
Publicar un comentario