Lectura: Salmos 127
He aquí. herencia de Jehová son los hijos; cosa de estima el fruto del vientre.- Salmos 127:3
El día en que EE.UU. perdió a uno de sus presidentes más respetados, mi esposa y yo celebramos el nacimiento de nuestra primera nieta. Gerald R. Ford murió el día en que nuestra hija Lisa.y su esposo Todd, tuvieron a Eliana Ruth. Ella vino al mundo en un hospital ubicado a unos 1,5 kilómetros de donde el Presidente Ford está sepultado ahora.
He aquí. herencia de Jehová son los hijos; cosa de estima el fruto del vientre.- Salmos 127:3
El día en que EE.UU. perdió a uno de sus presidentes más respetados, mi esposa y yo celebramos el nacimiento de nuestra primera nieta. Gerald R. Ford murió el día en que nuestra hija Lisa.y su esposo Todd, tuvieron a Eliana Ruth. Ella vino al mundo en un hospital ubicado a unos 1,5 kilómetros de donde el Presidente Ford está sepultado ahora.
Si Eliana logra vivir hasta tener la mismo edad que tenía el Presidente Ford cuando murió, ¡llegará al siglo 22! Me pregunto qué marca dejará esta niñita en el mundo -y qué tipo de sociedad será aquella en la que vivirá junto con sus contemporáneos.
Cada niño que nace en este mundo, recibe la capacidad para ser una buena e incluso una gran persona. Las características que los niños de hoy necesitan para guiar una socieda futura no vienen por accidente, sino por medio de una educación diligente y piadosa.
La Palabra de Dios nos llama a señalarles el camino a los niños hacia Dios (Mr. 10:1-16).
Hemos de instruirles en los caminos de Dios (Dt. 6:4-9), disciplinarles hacia la piedad (Prov. 19:18),y amarles incondicionalmente (Lc. 15:11-32). Imagina cómo puede ser el mundo de Eliana si todos los padres de su generación se dedican a una educación encaminada hacia la piedad.
¿Tienes hijos? Enséñales la piedad, la fe y el amor más allá de lo común. Luego, cuando ellos influyan en su mundo, le revelarán quién es Dios a una nueva generación.
Hemos de instruirles en los caminos de Dios (Dt. 6:4-9), disciplinarles hacia la piedad (Prov. 19:18),y amarles incondicionalmente (Lc. 15:11-32). Imagina cómo puede ser el mundo de Eliana si todos los padres de su generación se dedican a una educación encaminada hacia la piedad.
¿Tienes hijos? Enséñales la piedad, la fe y el amor más allá de lo común. Luego, cuando ellos influyan en su mundo, le revelarán quién es Dios a una nueva generación.
PARA GUAR A TUS HIJOS EN EL CAMINO CORRECTO,
TU MISMO DEBES IR POR ESE CAMINO.
TU MISMO DEBES IR POR ESE CAMINO.




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