
Venid a mí, todos los que estáis cansados y cargados, y yo os haré descansar. -Mateo 11:28.
Después de un largo viaje desde Hong Kong, el cual incluyó una escala de siete horas alargada con una demora de tres horas, llegamos a Chicago. Perdimos el último vuelo a Grand Rapids, nuestro destino, por tan sólo 20 minutos. La aerolínea dispuso alojamiento para nosotros en un hotel, y tomamos el servicio de enlace para aprovechar un corto descanso esa noche. Debíamos tener una apariencia terrible delante del personal del hotel. Uno de ellos movió la cabeza y simplemente dijo: «Viajeros afligidos». Tal vez ese sea un término común en la industria viajera, pero era algo nuevo para mí. Y parecía muy apropiado después de dos días de duro viaje.
Para mí, esa experiencia fue algo así como una metáfora de la vida. Somos peregrinos en este mundo, de viaje hacia un hogar celestial más allá de toda descripción. Sin embargo, a lo largo del camino, las preocupaciones y las cargas del viaje pueden robarnos nuestra esperanza y gozo.
Nos convertimos en viajeros afligidos desesperadamente necesitados de aliento y descanso. El Señor hace un llamado a los peregrinos cansados como nosotros, «Venid a Mí todos los que estáis cansados y cargados, y Yo os hare descansar» (Mt. 11:28).
Sólo Él puede darnos descanso para nuestras almas y así fortalecernos para el camino que tenemos por delante.
¿Estás afligido en tu viaje? ¡Apóyate en Él! Su amor y cuidado están allí para restaurar tu corazón.
AL VIAJAR POR EL CAMINO CANSADO DE LA VIDA
DEJA QUE JESUS LEVANTE TU PESADA CARGA




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