8.10.07

¿Podrás olvidar?


Lectura: Filipenses 1:1-11

Doy gracias a mi Dios siempre que me acuerdo de vosotros. -Filipenses 1:3


Era un frío y sombrío día de noviembre cuando asistí al funeral de un amigo. Durante el panegírico, la viuda comenzó a sollozar fuerte. En ese momento, con la intención de darle consuelo, el pastor dijo unas palabras fuera de lugar: «Eso está bien. Algún día podrás olvidar».

¿Podrás olvidar? La expresión de la viuda dejó claro que no tenía deseo alguno de olvidar. Los preciados recuerdos de su esposo le daban un consuelo y gozo a los que ella tenía la intención de aferrarse, previendo una reunión celestial algún día.


Uno de los regalos más preciosos que Dios nos ha dado es la capacidad de recordar. Hay muchas heridas y decepciones en la vida que debemos olvidar. Pero los buenos recuerdos se convierten en un cofre de tesoros de invaluables recordatorios de relaciones que se compartieron y gozos que se experimentaron.


Pablo pensaba de esa manera en cuanto al tiempo que pasó en la iglesia de Filipos: «Doy gracias a mi Dios siempre que me acuerdo de vosotros» (Fil. 1:3). Su capacidad para recordar a sus amigos en Filipos le traía gran consuelo mientras esperaba el juicio en Roma, lo cual le animaba a orar con gozo por ellos. Jamás habríamos podido convencerle de que el consuelo se encontraba en poder olvidar, porque él se regocijaba en poder recordar. Dios nos da preciados recuerdos. Aférrate a ellos cuando venga el sufrimiento.


NUNCA DEJES QUE LA CARGA DE HOY
BORRE LA BENDICION DE AYER

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