
Lectura: Santiago 1:1-8
Tened por sumo gozo, hermanos míos, el que os halléis en diversas pruebas. -Santiago 1:2
Nunca olvidaré la época en la Universidad cuando, después de haber terminado un trabajo enorme cuya fecha límite de entrega era al día siguiente, escuché una gran conmoción en la habitación al otro lado del pasillo. Mi vecino estaba en estado de pánico, lanzando las cosas por toda su habitación buscando su trabajo. Frustrado, le dio un puñetazo a la puerta de su ropero y gritó: «¡Muchas gracias, Dios! ¡Tú sí que haces que la vida sea divertida!»
Yo le habría dado un 7 en teología a este estudiante -al menos sabía que Dios era quien finalmente estaba a cargo de todo- pero también le habría dado un 1 por su respuesta al problema.
Aquellos de nosotros que nos enfurecemos con Dios cuando la vida toma un giro equivocado necesitamos una buena dosis de terapia bíblica. Así, bienvenido a «Aporreadores de paredes anónimos» -un programa de dos pasos hacia una respuesta al dolor que sea positiva y le dé honra a Dios.
Paso 1: Piensa con franqueza en los problemas en general. No sólo son inevitables, sino que no discriminan a nadie. Los problemas vienen en todas formas y tamaños. Las «diversas pruebas» (Santiago 1:2) afectan a nuestra salud, a nuestras carreras, a nuestras relaciones.
Una vez que entendemos los hechos, podemos comenzar a apreciar su valor significativo en nuestras vidas.
Paso 2: Cambia la resistencia y el resentimiento por la receptividad y el regocijo. «Tened por sumo gozo» (v. 2). El gozo no está en la presencia del dolor sino en el conocimiento de que Dios está usando nuestro dolor para perfeccionarnos y mejorarnos, no para amargarnos.
DIOS ELIGE AQUELLO POR LO QUE PASAMOS,
NOSOTROS ELEGIMOS COMO LO PASAMOS.




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