Lectura: Josué 22:10-34Es testigo entre nosotros de que el Señor es Dios. -Josué 22:34
La novela de Jane Austen Orgullo y Prejuicio es la historia de una inglesa de la clase media alta, llamada Lizzy Bennet, quien es perseguida por el Sr. Darcy, un hombre inquietante y complejo de gran fortuna. La primera impresión que Lizzy tiene del Sr. Darcy fue que era arrogante, introvertido, e interesado. Así que cuando él le declara su amor, ella lo rechaza. Más tarde, cuando se entera de sus muchos actos de amabilidad secretos hacia los demás, Lizzy admite que había estado equivocada acerca del Sr. Darcy y está de acuerdo en casarse con él.
Josué 22 registra otro caso de falsas primeras impresiones. Las tribus de Rubén, Gad, y Manasés habían construido un altar cerca del Jordán. Cuando las demás tribus supieron de esto, se enfurecieron (vv. 9-12) porque Dios había mandado que sólo se Le adorara a Él y que los sacrificios se realizaran sólo en el tabernáculo (Éx. 20:3; Lev. 17:8-9). Vieron la construcción de este altar como un acto de apostasía. Afortunadamente, Finés, el sacerdote, dirigió una delegación para averiguar por qué habían construido el altar (Jos. 22:13-33). Les dijeron que era un monumento para que todas las tribus recordaran su unidad bajo el único Dios de Israel (v. 34).
A menudo, nuestras primeras impresiones pueden estar equivocadas. Sin embargo, la comunicación abierta puede corregir malentendidos que nuestro propio orgullo y prejuicio pueden crear. -HDF
LAS PRIMERAS IMPRESIONES A MENUDO
LLEVAN A CONCLUSIONES EQUIVOCADAS




No hay comentarios.:
Publicar un comentario